Mientras la inversión pública cae al 1% del PIB, figuras como Tomás Elejalde y Juan Lucas Vega Palacio lideran un modelo donde el capital privado regional sostiene el pipeline nacional.
Copenhagen Infrastructure Partners lidera con US$2.000 millones en México y proyectos BESS en Chile, mientras una nueva generación de banqueros y gestores locales amplía el ecosistema de inversión.
La convergencia entre diseño urbano, marcos regulatorios de APP y flujos de inversión privada redefine quién controla la agenda de las ciudades latinoamericanas.
Con USD 2,22 billones en inversión requerida hasta 2030, la región atrae a megafondos como Copenhagen Infrastructure Partners junto a family offices como Arzentia Capital.
La migración de inversión desde megaciudades hacia urbes de 500 mil a 2 millones de habitantes redefine la estrategia urbana en México, Colombia, Perú y Chile.
Marco Garza Mercado, Federico Garza Santos y sus contemporáneos institucionalizan los capitales familiares de Monterrey para captar la ola de nearshoring con estructuras profesionalizadas.
El modelo de concesiones chileno exporta gobernanza mientras líderes como Eduardo Pérez Marchant y Karen Scarpetta redefinen la asignación de capital en el eje andino.
La nueva Ley de Infraestructura Estratégica y el Plan México reconfiguran el mercado de financiamiento privado para el ciclo 2026-2028. Gestores como Emefin, Arzentia Capital y Artha Capital buscan posicionarse.
Con más de 8.000 habitaciones en expansión y nuevos formatos comerciales en Lima, el capital institucional redefine el turismo y el retail andino como clase de activo convergente.
El nuevo presidente de AMEXCAP lidera un ciclo de capital a largo plazo mientras actores como Federico Garza Santos, Roberto Kelleher y Grupo Altozano reconfiguran el mapa de inversión.
CIP construye el megaproyecto de baterías Patache en Chile y ganó la primera concesión eólica marina de Colombia, consolidando el capital escandinavo en la región.
Con 64 hoteles en operación y un plan de expansión a cuatro años, la cadena colombiana lidera un ciclo de inversión en infraestructura hotelera que atrae capital institucional en la región andina.
El capital institucional global necesita intermediarias locales con credibilidad sectorial. Dos ejecutivas colombianas ilustran cómo ese perfil condiciona el pipeline de proyectos en Colombia y México.
La detención del dueño de Tamayo Capital por fraude millonario expone el vacío regulatorio que rodea a los vehículos de inversión opacos en el mercado mexicano de infraestructura.
Martha Woodcock, Karen Scarpetta y el contraste con el caso Frugoni revelan que el compliance y la estructura de boards determinan quién gana las concesiones de la región.