Perfiles como Paola Lazarte redefinen la estructuración de infraestructura y real estate en los Andes, mientras la macro obliga a reconfigurar estrategias de inversión.
El vehículo de la familia Mulder integra un corredor transfronterizo de inversión inmobiliaria con activos combinados superiores a los 4.600 millones de dólares.
Firmas como Inversiones Marchigue diversifican hacia regiones chilenas, Perú y Uruguay, en una tendencia estructural que anticipa un nuevo mapa del capital inmobiliario latinoamericano para 2026.
Family offices sudamericanos y mexicanos articulan un corredor de inversión cross-border con activos combinados superiores a los 4.600 millones de dólares.
Family offices y fondos patrimoniales de Chile, México y Argentina compiten por activos estratégicos en una región que necesita invertir el 3% de su PIB anual en infraestructura.
Un IPO de REIT por ₹4.000 crore, un portafolio de 20,3 millones de pies cuadrados y una transición generacional que pondrá a prueba si el sector inmobiliario familiar puede cumplir con los estándares de gobernanza de grado institucional.
Artha Capital, Emefin, Arzentia Capital e Independencia compiten por financiar un pipeline sin precedentes bajo el nuevo modelo de inversión mixta del Plan México.