Radar de inversión: perfiles emergentes que conectan capital con infraestructura en México y Perú

Un plan mexicano de 5.6 billones de pesos y megaproyectos peruanos por US$ 3,800 millones definen el terreno donde operan los nuevos estructuradores.

10 de marzo de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El artículo analiza el auge de inversión en infraestructura en México y Perú, con un plan mexicano de 5.6 billones de pesos (2026-2030) y megaproyectos peruanos por US$ 3,800 millones impulsados por ProInversión. En este contexto, perfiles emergentes como Diego Gutiérrez Chable, Darwin Francisco Pardavé Pinto, Ronald Tenorio Franco y Felipe García Ascencio operan en la intersección entre capital privado, banca de desarrollo y sector público. El artículo subraya que la materialización de estas inversiones depende de profesionales con capacidad técnica, conocimiento regulatorio y relaciones institucionales capaces de traducir capital y normativa en proyectos ejecutables.

Puntos Clave

  • México lanzó un plan histórico de infraestructura por 5.6 billones de pesos (2026-2030) que abarca ocho sectores estratégicos.
  • ProInversión impulsa 11 megaproyectos en el norte de Perú por más de US$ 3,800 millones.
  • Santander México anunció inversiones por US$ 2,000 millones en Norteamérica, posicionándose como catalizador del financiamiento en infraestructura.
  • Perú ejecutó US$ 85 millones en infraestructura de transporte solo en enero de 2026.
  • Los perfiles que combinan experiencia pública y privada son los más demandados para estructurar proyectos de infraestructura en la región.

5.6 billones de pesos en México y US$ 3,800 millones en Perú: el terreno de juego

El gobierno de México presentó un plan histórico de inversión pública y mixta en infraestructura por 5.6 billones de pesos para el periodo 2026-2030, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicados por El Economista en febrero de 2026. En paralelo, ProInversión anunció que impulsará 11 megaproyectos en el norte de Perú con una inversión estimada superior a los US$ 3,800 millones hacia 2026 (ProInversión, febrero 2026). Estas cifras configuran un escenario donde los perfiles capaces de articular capital privado con obra pública adquieren relevancia estratégica. GRI Institute identifica una tendencia creciente: la demanda de información sobre ejecutivos y funcionarios menos cubiertos por medios tradicionales, pero decisivos en la estructuración de proyectos de infraestructura en América Latina.

Este radar analiza el contexto operativo de figuras como Diego Gutiérrez Chable, Ronald Tenorio Franco, Darwin Francisco Pardavé Pinto y Felipe García Ascencio, cuatro nombres que aparecen con frecuencia en las búsquedas vinculadas a infraestructura en México y Perú.

¿Quiénes son los perfiles emergentes en la estructuración de infraestructura latinoamericana?

La estructuración de proyectos de infraestructura en América Latina depende cada vez más de perfiles que operan en la intersección entre el sector público, la banca de desarrollo y el capital privado. La comunidad de líderes de GRI Institute ha observado cómo estos actores, aunque menos visibles mediáticamente, ejercen influencia directa sobre el pipeline de inversión.

Diego Gutiérrez Chable representa el arquetipo del perfil emergente en el ecosistema mexicano de infraestructura. Si bien la información pública verificable sobre su trayectoria reciente es limitada, la alta frecuencia de búsquedas asociadas a su nombre confirma un interés sostenido del mercado. En un entorno donde el Plan de Inversión en Infraestructura 2026-2030 contempla inversión en ocho sectores estratégicos, incluidos energía, trenes y carreteras, y crea un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, los profesionales que participan en la canalización de esos recursos se convierten en piezas fundamentales del engranaje.

Darwin Francisco Pardavé Pinto actúa desde el sector público peruano como Director General en el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS). Su rol adquiere relevancia dentro del marco normativo que regula las Asociaciones Público-Privadas (APP) en Perú, actualizado mediante el Decreto Supremo N° 277-2024-EF, que modifica el Decreto Supremo N° 240-2018-EF. Este instrumento legal establece las condiciones bajo las cuales funcionarios como Pardavé Pinto gestionan políticas de infraestructura y saneamiento, un sector crítico para los megaproyectos del norte peruano impulsados por ProInversión.

Ronald Tenorio Franco presenta un perfil dual. Por un lado, figura como Asesor Comercial en Digas Srl, vinculado a la comunidad de GRI Real Estate. Por otro, participó recientemente como candidato al Senado en Colombia por el Frente Amplio Unitario en las elecciones de 2026. Esta combinación de experiencia comercial en el sector inmobiliario y participación en la esfera política ilustra una tendencia observable en la región: profesionales que transitan entre el mercado privado y la gestión pública, acumulando conocimiento regulatorio y relaciones institucionales que luego aplican en la estructuración de proyectos.

Los perfiles que combinan experiencia en gestión pública con conocimiento del mercado privado son los más demandados para estructurar proyectos de infraestructura en América Latina.

¿Cómo impulsa la banca privada el financiamiento de infraestructura en México?

Felipe García Ascencio, director general de Santander México, anunció que el banco tiene un plan de inversión por 2 mil millones de dólares para los próximos tres años en Norteamérica (Santander México / Dinero en Imagen, marzo 2026). Esta cifra posiciona a Santander como un actor central en el financiamiento corporativo de infraestructura mexicana, particularmente en el contexto del denominado "nearshoring 2.0".

Según proyecciones del propio Santander México, la cartera de crédito del banco en el país podría crecer entre 7% y 10% durante 2026, impulsada por el financiamiento a infraestructura y las oportunidades derivadas de la relocalización industrial. El nearshoring 2.0 exige infraestructura logística, energética y digital a una escala que supera la capacidad fiscal de los gobiernos, lo que amplifica el papel de la banca privada como catalizador de inversión.

La convergencia entre un plan gubernamental de 5.6 billones de pesos y compromisos bancarios como el de Santander genera un ecosistema donde los estructuradores financieros resultan tan importantes como los ejecutores de obra.

Perú: ejecución temprana y un pipeline ambicioso

La inversión en infraestructura de transporte en Perú inició 2026 con US$ 85 millones ejecutados en enero, según la Agencia Peruana de Noticias Andina (febrero 2026). Este dato de ejecución temprana resulta significativo porque establece el ritmo con el que el país avanza hacia los megaproyectos de ProInversión.

Scotiabank proyecta que la inversión en infraestructura concesionada de transporte en Perú superará los 1,082 millones de dólares anuales durante 2025 y 2026. Esta estimación, combinada con los 11 megaproyectos del norte peruano, define un pipeline que demanda profesionales especializados en la gestión de APP y en la coordinación entre niveles de gobierno.

El Decreto Supremo N° 277-2024-EF, que actualiza la normativa de APP, establece reglas más claras para la participación del sector privado en infraestructura pública. Funcionarios como Darwin Francisco Pardavé Pinto, que operan dentro de este marco regulatorio desde el MVCS, se posicionan como enlaces entre la política pública y el capital de inversión.

Perú ejecutó US$ 85 millones en infraestructura de transporte solo en enero de 2026, lo que marca un ritmo de arranque que, de sostenerse, superaría las proyecciones anuales de inversión concesionada.

El factor humano en la infraestructura regional

Las discusiones dentro de la comunidad de GRI Institute subrayan un fenómeno recurrente: los grandes números de inversión en infraestructura se materializan solo cuando existen profesionales con la capacidad técnica, las relaciones institucionales y el conocimiento regulatorio necesarios para estructurar operaciones complejas. Los planes de inversión de México y Perú representan oportunidades excepcionales, pero su ejecución depende de una capa intermedia de profesionales que conectan capital con proyectos.

En México, el Plan de Inversión en Infraestructura 2026-2030 abarca ocho sectores estratégicos y establece un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión como mecanismo de gobernanza. La existencia de este consejo institucionaliza la necesidad de perfiles que comprendan tanto la lógica fiscal como la dinámica del capital privado.

En Perú, el pipeline de ProInversión para el norte del país, sumado a una normativa de APP recientemente actualizada, crea condiciones favorables para que profesionales del sector público y privado participen activamente en la estructuración de concesiones y proyectos de inversión mixta.

La infraestructura latinoamericana no se construye solo con capital y normativa, sino con profesionales que saben traducir ambos en proyectos ejecutables.

Perspectivas para 2026

El volumen de inversión comprometido en México y Perú para los próximos años no tiene precedente reciente en la región. Con 5.6 billones de pesos en el plan mexicano y más de US$ 3,800 millones en megaproyectos peruanos, la demanda de profesionales capaces de articular estos flujos seguirá en ascenso.

GRI Institute continuará monitoreando la evolución de estos perfiles y su impacto en el pipeline de infraestructura regional. Para los miembros de la comunidad, comprender quiénes son los actores que operan en la intersección entre capital, regulación y ejecución es tan relevante como conocer los números macroeconómicos que definen cada mercado.

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