
Radar de inversión: Sacyr, Egis y Grupo Ortiz compiten por concesiones de transporte y energía en América Latina
La cartera de concesiones de Sacyr supera los 47.700 millones de euros, mientras Grupo Ortiz gana la primera APP ferroviaria de Colombia y Egis opera activos clave en México y Perú.
Resumen Ejecutivo
Puntos Clave
- Sacyr lidera con 36 concesiones activas en América Latina y una cartera de 47.700 millones de euros, con 22 concesiones concentradas en Chile.
- Grupo Ortiz ganó la primera APP ferroviaria de Colombia (Tren La Dorada-Chiriguaná, 526 km) y su primera adjudicación en Perú (Hospital HEVES).
- México proyecta 5,6 billones de pesos en infraestructura hasta 2030, con 54% en energía y 16% en ferrocarriles.
- Chile invertirá US$15.000 millones en infraestructura pública en cuatro años.
- La terminación anticipada de la concesión Cartagena-Barranquilla evidencia riesgos regulatorios y políticos persistentes.
La cartera de concesiones de Sacyr alcanzó los 47.700 millones de euros en 2025, con América Latina representando alrededor de un tercio de ese portafolio y 36 concesiones activas en la región, según datos de BNamericas. La cifra confirma una tendencia que define el ciclo 2026-2030 de la infraestructura latinoamericana: los operadores europeos consolidan posiciones dominantes en transporte, energía e infraestructura social, respaldados por planes gubernamentales que movilizan inversiones sin precedentes en México, Chile, Colombia y Perú.
Este radar de mercado, elaborado por GRI Institute, consolida las adjudicaciones verificadas, los valores de contrato y el pipeline de los principales operadores europeos que compiten por concesiones en la región.
Un ciclo de inversión sin precedentes en los cuatro mercados clave
Los gobiernos de las principales economías latinoamericanas han trazado hojas de ruta ambiciosas para la próxima media década. En México, el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, presentado el 3 de febrero de 2026, proyecta 5,6 billones de pesos para más de 1.500 proyectos. La distribución sectorial revela prioridades claras: el 54,15% de los recursos se concentra en energía y el 15,63% en el sector ferroviario, dos segmentos donde los operadores europeos tienen ventajas técnicas acumuladas durante décadas.
En Chile, el Ministerio de Obras Públicas contempla invertir alrededor de US$15.000 millones en infraestructura pública durante los próximos cuatro años, con una generación estimada de más de 246.000 empleos, según cifras del propio MOP. Este volumen convierte al país en el mercado más maduro de la región para el modelo de concesiones, con marcos regulatorios estables y un historial de participación privada que atrae a los grandes consorcios internacionales.
Colombia y Perú completan el mapa con programas de quinta generación de concesiones y nuevas Asociaciones Público-Privadas (APP) que abren frentes en ferrocarriles, hospitales y corredores viales de alto tráfico.
¿Cómo se distribuye la presencia de Sacyr en América Latina?
Sacyr es, por volumen de cartera, el operador europeo con la posición más extensa en la región. De sus 36 concesiones activas en América Latina, 22 se encuentran en Chile, lo que convierte al país andino en el epicentro de su estrategia hemisférica. El plan estratégico 2024-2027 de la compañía tiene como objetivo aumentar la inversión bajo gestión a 30.000 millones de euros y concentrar el 38% de su portafolio en América Latina, según información corporativa de Sacyr.
La adjudicación más reciente confirma esa apuesta. En julio de 2026, Sacyr se adjudicó la Concesión Vial Ruta Pie de Monte en Chile, con un presupuesto oficial estimado de 330 millones de euros (UF 9.145.000) y proyecciones de ingresos totales de 3.765 millones de euros durante la vida del contrato. Este proyecto amplía la red de corredores viales que la compañía gestiona en el país, reforzando su posición como el concesionario con mayor número de activos de transporte en territorio chileno.
La escala de Sacyr en la región le permite negociar condiciones financieras competitivas, acceder a mercados de deuda local y operar con estructuras de gestión descentralizadas. Con 36 concesiones activas y un plan para concentrar el 38% de su portafolio en América Latina, Sacyr opera como el principal concesionario europeo en la región por número de activos.
¿Qué papel juegan Grupo Ortiz y Egis en el pipeline de concesiones?
Grupo Ortiz ha protagonizado movimientos significativos en 2026, con resultados mixtos que ilustran tanto las oportunidades como los riesgos del mercado concesional latinoamericano.
En Colombia, la compañía española se adjudicó la concesión del Tren La Dorada-Chiriguaná, un corredor ferroviario de 526 kilómetros que constituye la primera APP ferroviaria del país, con inicio de obras programado para noviembre de 2026, según información de Grupo Ortiz y Valora Analitik. La concesión del Tren La Dorada-Chiriguaná marca un hito regulatorio para Colombia al inaugurar el modelo de APP ferroviaria, un esquema que podría replicarse en otros corredores del país. El proyecto tiene el potencial de transformar la logística de carga en la región caribeña colombiana, conectando zonas productoras con puertos de exportación.
Simultáneamente, Grupo Ortiz logró su primera adjudicación en Perú con el Hospital HEVES, un centro de 332 camas bajo el esquema de bata gris. Esta modalidad implica que el concesionario se encarga del diseño, construcción y mantenimiento de la infraestructura, mientras que el Estado opera los servicios clínicos. La entrada en el mercado peruano de infraestructura social diversifica el perfil de Grupo Ortiz, históricamente concentrado en transporte.
Sin embargo, el balance no es exclusivamente positivo. En enero de 2026, el Gobierno de Colombia y Autopistas del Caribe, consorcio integrado por Grupo Ortiz, KMA y H+ERA, acordaron la terminación anticipada de la concesión Cartagena-Barranquilla, según reportó elEconomista. Este tipo de rescisiones pone de relieve los riesgos contractuales y políticos inherentes a los proyectos de largo plazo en la región.
Egis, por su parte, continúa su expansión en América Latina con operaciones activas de autopistas en México y participación en la Nueva Carretera Central en Perú. La firma francesa ha consolidado un modelo de gestión basado en la excelencia operativa de activos de transporte, apalancando su experiencia global en más de 100 países. Aunque no se dispone de cifras exactas de adjudicación y valor de contratos para el ciclo 2026-2030, Egis mantiene una presencia estratégica en dos de los cuatro mercados clave de la región, posicionándose como un competidor relevante frente a los operadores españoles.
El ecosistema de capital local: Parque Arauco y los actores complementarios
La competencia por concesiones de infraestructura no opera en un vacío. El capital local complementa y, en ocasiones, compite con los operadores europeos. Parque Arauco, bajo el liderazgo de su CEO Eduardo Pérez Marchant, aprobó un aumento de capital por US$330 millones para financiar un plan de inversiones histórico en Chile, Perú y Colombia, según información de la compañía. Si bien Parque Arauco opera en el segmento inmobiliario y no directamente en concesiones de transporte o energía, la magnitud de la operación refleja la profundidad del mercado de capitales regional y la confianza de los inversionistas en el ciclo de infraestructura latinoamericano.
El aumento de capital de US$330 millones aprobado por Parque Arauco señala que el apetito inversor en infraestructura y desarrollo inmobiliario en Chile, Perú y Colombia se mantiene robusto en 2026.
Actores como Opera Desarrolladora en México e Inversiones Marchigue en Chile mantienen posiciones relevantes en el sector de real estate de sus respectivos mercados, aunque sus operaciones se concentran en segmentos distintos al de las concesiones de transporte y energía que dominan este radar.
Riesgos y variables a monitorear en el ciclo 2026-2030
La experiencia de la terminación anticipada de la concesión Cartagena-Barranquilla ofrece lecciones importantes. Los operadores europeos enfrentan riesgos regulatorios, cambiarios y de ejecución que exigen estructuras de mitigación sofisticadas. La capacidad de negociar terminaciones ordenadas, como en el caso del consorcio Autopistas del Caribe, constituye una competencia crítica en mercados donde los cambios de gobierno pueden alterar las prioridades de inversión pública.
El pipeline mexicano, con 5,6 billones de pesos comprometidos hasta 2030, representa la oportunidad de mayor escala, pero también la de mayor complejidad institucional. La concentración del 54,15% de los recursos en energía abre espacios para operadores con experiencia en generación, transmisión y almacenamiento, mientras que el 15,63% destinado al sector ferroviario ofrece oportunidades para consorcios con capacidades probadas en ese segmento.
Chile, con su plan de US$15.000 millones del MOP, sigue siendo el mercado de referencia para concesiones viales y de infraestructura social. La presencia consolidada de Sacyr, con 22 concesiones activas, establece un estándar competitivo elevado para nuevos entrantes.
Perspectiva estratégica
El mapa de operadores europeos en América Latina revela un mercado en expansión donde tres actores principales, Sacyr, Grupo Ortiz y Egis, despliegan estrategias diferenciadas. Sacyr domina por escala y profundidad de portafolio, especialmente en Chile. Grupo Ortiz apuesta por la diversificación geográfica y sectorial, con presencia simultánea en Colombia y Perú, en transporte y salud. Egis mantiene posiciones estratégicas en México y Perú, con un modelo centrado en la gestión operativa de activos de transporte.
GRI Institute seguirá monitoreando la evolución de estas posiciones competitivas en sus encuentros sectoriales de infraestructura en América Latina, donde líderes del sector analizan las dinámicas de concesiones, financiamiento y regulación que definen el ciclo 2026-2030.
Los próximos 18 meses serán determinantes para definir qué operadores logran convertir el pipeline anunciado en contratos firmados, y qué mercados ofrecen las mejores condiciones de riesgo-retorno para el capital europeo en infraestructura latinoamericana.