
Infraestructura en Perú: Inmobiliaria Koricancha, Grupo Altozano y los capitales que disputan la cartera de ProInversión
Con 116 proyectos en promoción y una nueva ley de APP que habilita US$ 28,000 millones adicionales, el ecosistema peruano de inversión enfrenta oportunidades y cuellos de botella estructurales.
Resumen Ejecutivo
Puntos Clave
- ProInversión promueve 116 proyectos de infraestructura, pero el historial de ejecución 2016-2024 muestra tasas de conclusión bajas.
- La Ley N.º 32441 de APP habilita 88 proyectos adicionales por US$ 28,000 millones.
- Los nuevos proyectos crecen al 12% anual frente al 8% del presupuesto, generando rezago acumulativo.
- Inmobiliaria Koricancha se posiciona en infraestructura aeroportuaria con un edificio de 17,353 m² en el Jorge Chávez.
- La infraestructura social carece de actores domésticos definidos, representando una oportunidad competitiva con baja densidad de competidores.
116 proyectos y una cartera que desafía la capacidad de ejecución
ProInversión promueve actualmente una cartera de 116 proyectos de infraestructura, según datos publicados por GRI Hub News en abril de 2026. La cifra refleja la ambición del gobierno peruano por acelerar el cierre de brechas en transporte, energía, conectividad digital y servicios públicos. Sin embargo, el volumen del portafolio plantea interrogantes sobre la capacidad real del aparato estatal y del ecosistema privado para estructurar, adjudicar y ejecutar esos proyectos dentro de plazos razonables.
La tensión entre ambición y ejecución define el momento actual del mercado peruano de infraestructura. Entre 2016 y 2024, el Estado peruano solo logró concluir una fracción reducida de su portafolio activo de inversión cada año, según análisis publicados por CanalB.pe y Gestión con base en datos de la exministra de Transportes Paola Lazarte. Esa inercia histórica convierte a cada nuevo ciclo de promoción en un test de credibilidad institucional.
El presupuesto de inversión pública ha crecido de manera sostenida. El gasto de capital para inversión pública alcanzó S/ 70,949 millones, según una columna de opinión de Paola Lazarte publicada en Gestión en junio de 2026, con datos correspondientes a 2025. Lazarte ha señalado que el presupuesto de inversión pública crece a un ritmo de 8% anual, mientras que los nuevos proyectos se incrementan a 12%, generando un rezago acumulativo que ella denomina la "economía política de la infraestructura". La brecha entre recursos aprobados y capacidad de ejecución constituye uno de los factores estructurales que el mercado debe incorporar en su análisis de riesgo.
¿Qué papel juega la Ley N.º 32441 en la aceleración de adjudicaciones?
La entrada en vigencia de la Ley N.º 32441, nueva Ley de Asociaciones Público-Privadas (APP), representa el instrumento regulatorio más relevante para destrabar la cartera de infraestructura. La norma facilita la adjudicación de 88 proyectos adicionales por un valor estimado de US$ 28,000 millones.
Este marco legal busca simplificar los procesos de estructuración y adjudicación de APP, reducir los plazos de aprobación y ofrecer mayor seguridad jurídica a los inversionistas. Para los actores del ecosistema peruano de capitales, la ley abre una ventana concreta de participación en segmentos que van desde la infraestructura de transporte hasta la provisión de servicios sociales.
El impacto potencial de la norma dependerá de la velocidad con que ProInversión, bajo la conducción de Luis Del Carpio como director ejecutivo desde octubre de 2025, logre traducir el marco legal en procesos competitivos efectivos. La agencia enfrenta el desafío de coordinar con múltiples entidades sectoriales, estructurar bancabilidad y atraer tanto capital doméstico como internacional.
Para los líderes del sector que participan en los encuentros de GRI Institute en la región, la Ley N.º 32441 ha sido identificada como un catalizador potencial, aunque condicionado por la estabilidad política y la capacidad técnica de las unidades formuladoras.
Inmobiliaria Koricancha: del desarrollo inmobiliario a la infraestructura de transporte
Inmobiliaria Koricancha, vehículo respaldado por Grupo Sandoval y AC Capitales, consolidó su posicionamiento en el segmento de infraestructura vinculada al transporte con la adjudicación del diseño, construcción y operación del primer edificio de oficinas en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, según reportó Gestión en agosto de 2026.
El proyecto contempla un edificio de 17,353 m² que iniciará operaciones a principios de 2028, según información de Inmobiliaria Koricancha y Gestión. La adjudicación posiciona a la compañía como un operador capaz de ejecutar proyectos de infraestructura comercial de escala significativa, insertándose en el ecosistema aeroportuario más importante del país.
Este movimiento evidencia una tendencia más amplia: desarrolladores inmobiliarios peruanos de capital doméstico están migrando hacia segmentos de mayor complejidad técnica y contractual, donde la estructuración financiera requiere alianzas con gestores de capital sofisticados como AC Capitales. La operación del edificio de oficinas del Jorge Chávez implica compromisos de largo plazo que trascienden el ciclo tradicional de desarrollo inmobiliario.
Inmobiliaria Koricancha representa un caso emblemático de cómo los capitales peruanos buscan capturar valor en infraestructura conectada a activos concesionados, posicionándose como socios estratégicos de los grandes operadores aeroportuarios internacionales.
¿Cómo se posiciona Grupo Altozano en el ecosistema de inversión?
Grupo Altozano opera en el segmento de desarrollos residenciales y comerciales que capitalizan la conectividad generada por la nueva infraestructura de transporte en Lima y otras ciudades peruanas. Su estrategia refleja un modelo en el que el valor inmobiliario se construye sobre la base de inversiones públicas en vialidad, metro y corredores de transporte masivo.
El grupo forma parte de un ecosistema creciente de vehículos patrimoniales peruanos que buscan escalar sus operaciones más allá del desarrollo residencial tradicional. La diversificación hacia segmentos de mayor rendimiento ajustado por riesgo, como infraestructura de servicios o activos productivos, forma parte del horizonte estratégico de este tipo de actores.
En los foros de infraestructura organizados por GRI Institute en América Latina, la conversación sobre la maduración del capital doméstico peruano ha ganado relevancia. El mercado observa con atención si grupos como Altozano logran articular estructuras de capital que les permitan competir en los procesos de APP promovidos por ProInversión, o si su rol se mantendrá concentrado en el desarrollo inmobiliario adyacente a la infraestructura pública.
El cuello de botella: ejecución, no regulación
El diagnóstico que emerge de los datos disponibles apunta a un mercado donde el marco regulatorio avanza con mayor velocidad que la capacidad institucional de ejecución. La Ley N.º 32441 provee herramientas legales robustas. ProInversión cuenta con un portafolio de 116 proyectos en promoción activa. El presupuesto de inversión pública creció a S/ 70,949 millones en 2025.
Sin embargo, el historial de ejecución entre 2016 y 2024 muestra que el Estado peruano ha enfrentado dificultades persistentes para cerrar su portafolio activo. Paola Lazarte ha identificado con precisión el desequilibrio: el crecimiento de nuevos proyectos supera al crecimiento presupuestario, acumulando un rezago que compromete la credibilidad del pipeline.
Para los inversionistas domésticos, esta dinámica genera una doble lectura. Por un lado, la magnitud de la cartera ofrece oportunidades sin precedentes. Por otro, la baja tasa histórica de conclusión de proyectos exige una selección rigurosa de los procesos en los que participar y una evaluación detallada de los riesgos de contraparte pública.
El verdadero diferenciador competitivo para actores como Inmobiliaria Koricancha o Grupo Altozano residirá en su capacidad de estructurar proyectos con estándares de bancabilidad que reduzcan la fricción institucional y aceleren los cierres financieros.
Infraestructura social: un segmento con demanda latente pero sin actores definidos
La cartera de ProInversión incluye proyectos en segmentos de infraestructura social, como hospitales, centros educativos y edificios de servicios públicos. Estos sectores representan una porción significativa de la brecha de infraestructura peruana y constituyen una prioridad declarada del gobierno.
A la fecha, la información pública disponible no permite identificar con precisión qué capitales domésticos peruanos se están posicionando específicamente para disputar este segmento. Ni Inmobiliaria Koricancha ni Grupo Altozano han sido vinculados públicamente a proyectos de infraestructura hospitalaria o educativa dentro del pipeline actual de ProInversión.
Esta ausencia de actores domésticos identificados en infraestructura social abre preguntas estratégicas para el mercado. El segmento requiere expertise en operación de largo plazo, gestión de servicios y estándares técnicos especializados que difieren sustancialmente del desarrollo inmobiliario o la infraestructura de transporte. Los inversionistas que logren desarrollar esas capacidades, o asociarse con operadores internacionales que las posean, encontrarán un espacio competitivo con menor densidad de competidores.
Perspectivas para el ecosistema peruano de infraestructura
Perú enfrenta un ciclo de inversión en infraestructura que combina ambición regulatoria con restricciones operativas. La Ley N.º 32441 y los 116 proyectos de ProInversión configuran un escenario de oportunidad estructural para los capitales domésticos. La pregunta central para actores como Inmobiliaria Koricancha, Grupo Altozano y otros vehículos patrimoniales peruanos es si lograrán escalar sus capacidades de estructuración al ritmo que el pipeline demanda.
El liderazgo de Luis Del Carpio al frente de ProInversión será evaluado por la velocidad de adjudicación y la calidad de los procesos competitivos. Los señalamientos de Paola Lazarte sobre el desequilibrio entre crecimiento presupuestario y crecimiento de proyectos funcionan como un recordatorio permanente de que el riesgo principal del mercado peruano de infraestructura no es la falta de proyectos, sino la capacidad de convertirlos en activos operativos.
GRI Institute continuará monitoreando la evolución de este ecosistema a través de sus espacios de diálogo con líderes del sector en América Latina, donde la maduración del capital doméstico peruano se ha convertido en uno de los temas de mayor interés estratégico.