GIA+A, Arquitectoma y ProArquitectura: radiografía de las firmas que lideran la infraestructura en Latinoamérica

Un análisis comparativo del posicionamiento de las principales firmas de ingeniería y arquitectura frente al pipeline de inversión regional.

21 de febrero de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El artículo analiza el posicionamiento de GIA+A y Arquitectoma como dos modelos distintos en el ecosistema de infraestructura latinoamericano. GIA+A se especializa en infraestructura pública de alta complejidad mediante asociaciones público-privadas, con presencia multinacional y foco en hospitales. Arquitectoma opera en desarrollo inmobiliario privado de gran escala, financiado con capital institucional, destacando proyectos como Chapultepec Uno. Ambas firmas operan ante una brecha de inversión del 2.5% del PIB regional y un entorno de bajo crecimiento (2.2%), donde la participación del sector privado resulta estructuralmente necesaria para cerrar el déficit de infraestructura.

Puntos Clave

- La brecha de infraestructura en América Latina equivale al 2.5% del PIB regional, según el BID, con un crecimiento proyectado de apenas 2.2% (CEPAL). - GIA+A lidera en infraestructura pública hospitalaria bajo esquemas APP, con operaciones en México, Chile y Honduras. - Arquitectoma se diferencia con un modelo de desarrollo inmobiliario privado premium respaldado por fondos de capital institucional. - ProArquitectura es una revista editorial española, no una firma constructora. - El Plan de Inversión 2026-2030 de México destina 6% a salud, abriendo nichos para firmas especializadas en infraestructura hospitalaria.

La brecha de infraestructura en América Latina alcanza el 2.5% del PIB regional y abre espacio para firmas especializadas

La necesidad de inversión en infraestructura en América Latina equivale al 2.5% del PIB regional, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esta cifra revela un déficit estructural que, de no atenderse, compromete la competitividad de las economías de la región en el mediano plazo. En paralelo, la CEPAL proyecta un crecimiento del PIB regional de apenas 2.2% para el período 2025-2026, lo que confirma un escenario de estancamiento de la inversión y bajo dinamismo económico.

Frente a este panorama, el papel de las firmas de ingeniería, arquitectura y desarrollo inmobiliario adquiere relevancia estratégica. Empresas como GIA+A y Arquitectoma representan dos modelos distintos de participación en el mercado de infraestructura latinoamericano: la primera, enfocada en infraestructura pública de alta complejidad mediante asociaciones público-privadas (APP); la segunda, orientada al desarrollo inmobiliario privado de alto perfil. Un tercer término frecuente en las búsquedas del sector, ProArquitectura, corresponde en realidad a una publicación editorial española especializada en arquitectura y construcción, y funciona como referente de análisis sectorial.

Este artículo, elaborado por GRI Institute, ofrece una radiografía comparativa de estos actores y del ecosistema competitivo que configuran dentro del pipeline de infraestructura regional.

¿Qué papel juega GIA+A en el pipeline de infraestructura pública de la región?

Constructora y Edificadora GIA+A se posiciona como una de las firmas de ingeniería con mayor experiencia en infraestructura pública pesada en América Latina, con operaciones documentadas en México, Chile y Honduras. Su modelo de negocio se apoya en los esquemas de concesión y asociación público-privada, lo que le permite participar en proyectos de gran escala financiados con capital mixto.

El hito más relevante en su trayectoria reciente fue la obtención del primer contrato bajo la figura de Propuesta No Solicitada establecida en la Ley de Asociaciones Público Privadas de México. Según reportó El Financiero en 2016, GIA+A ganó la licitación para un hospital del ISSSTE en Mérida, un proyecto que marcó un precedente en la aplicación de este mecanismo regulatorio. La Propuesta No Solicitada permite a empresas privadas presentar iniciativas de proyecto directamente al gobierno y participar en su proceso de licitación, lo que otorga a las firmas con capacidad técnica y financiera una ventaja competitiva en la originación de proyectos.

GIA+A ha demostrado capacidad de ejecución transfronteriza en infraestructura hospitalaria y social, un segmento que pocos competidores regionales dominan con modelos de concesión.

En Chile, GIA+A desarrolla infraestructura de alta complejidad. La firma participa en el Hospital del Salvador e Instituto Nacional de Geriatría en Santiago bajo el modelo de concesión, según información publicada por El Financiero y 24 Horas en 2019. Este proyecto consolida su presencia en el Cono Sur y valida su capacidad para operar bajo marcos regulatorios distintos al mexicano.

La firma concentra su expertise en infraestructura social, particularmente hospitales y centros cívicos, un nicho que cobra relevancia ante el plan de inversión del gobierno mexicano. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció en febrero de 2026 el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, que destina el 6% de la inversión adicional al sector salud. Si bien este porcentaje es menor comparado con energía (54%) o trenes (16%), representa una oportunidad significativa para firmas especializadas en infraestructura hospitalaria con experiencia en esquemas APP.

¿Cómo se diferencia Arquitectoma en el ecosistema de desarrollo inmobiliario?

Arquitecoma opera con un perfil distinto al de GIA+A. Su enfoque se centra en el desarrollo inmobiliario privado de alto perfil, tanto corporativo como residencial. La firma funciona bajo un modelo de gestión inmobiliaria respaldado por un fondo de capital privado integrado por inversionistas para la adquisición de terrenos y desarrollo, según documentó la revista Obras (Expansión) en 2015.

El modelo de Arquitectoma, basado en fondos de capital privado para adquisición de terrenos y desarrollo, representa una estructura financiera sofisticada que la distingue de las constructoras tradicionales.

El proyecto emblemático de Arquitectoma es Chapultepec Uno, el segundo edificio más alto de la Ciudad de México, un desarrollo de usos mixtos ejecutado en conjunto con Marca bajo la empresa desarrolladora T69, según reportó Revista Construye entre 2018 y 2019. Este tipo de proyectos posiciona a la firma en el segmento premium del mercado inmobiliario, donde la complejidad técnica y la escala de inversión funcionan como barreras de entrada.

A diferencia de GIA+A, Arquitectoma no participa directamente en licitaciones de infraestructura pública ni en esquemas de asociación público-privada. Su mercado es el desarrollo privado de gran escala, financiado con capital institucional. Esta distinción resulta fundamental para entender el ecosistema competitivo: ambas firmas operan en el sector de construcción e ingeniería, pero atienden segmentos de demanda completamente diferentes.

ProArquitectura: un referente editorial, no una constructora

Es importante aclarar que ProArquitectura, un término frecuente en las búsquedas relacionadas con infraestructura y arquitectura, corresponde a una revista editorial española publicada por Editorial Protiendas S.L.U., especializada en arquitectura, construcción e infraestructura, con cobertura de temas como BIM y transporte. No se trata de una firma constructora o de ingeniería que participe en licitaciones de infraestructura en América Latina.

Esta distinción es relevante porque la publicación funciona como fuente de análisis técnico para profesionales del sector. Los líderes de infraestructura que buscan este término probablemente consultan sus contenidos sobre metodologías constructivas, tendencias en diseño de infraestructura y adopción de tecnología BIM en proyectos de transporte y edificación.

El contexto macroeconómico: entre la necesidad y la oportunidad

El pipeline de infraestructura en América Latina se define por la tensión entre una necesidad masiva de inversión y un entorno macroeconómico restrictivo. La brecha de 2.5% del PIB regional identificada por el BID exige movilizar capital privado de forma sostenida, lo que favorece a firmas con experiencia en estructuración financiera de proyectos complejos.

América Latina enfrenta una brecha de inversión en infraestructura del 2.5% del PIB, según el BID, y un crecimiento proyectado de apenas 2.2%, según CEPAL, lo que convierte la participación del sector privado en una condición estructural para cerrar el déficit.

México concentra una proporción significativa de las oportunidades inmediatas. El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030 distribuye inversión adicional en energía (54%), trenes (16%), carreteras (14%), puertos (6%), salud (6%) y agua (3%), según la SHCP. Esta distribución privilegia los sectores de energía y transporte, pero la diversificación hacia salud y agua abre nichos para firmas especializadas.

La Ley de Asociaciones Público Privadas, vigente en México, sigue siendo el marco regulatorio central para la participación privada en infraestructura pública. La figura de Propuesta No Solicitada, que GIA+A utilizó de manera pionera, permite a las empresas con capacidad de originación de proyectos acceder a oportunidades antes de que sean licitadas de manera convencional.

Dos modelos, un ecosistema

El análisis comparativo de GIA+A y Arquitectoma revela la diversidad del ecosistema de firmas de ingeniería y arquitectura en América Latina. GIA+A apuesta por la infraestructura pública concesionada, con presencia multinacional y especialización en hospitales y centros cívicos. Arquitectoma se posiciona en el desarrollo inmobiliario privado de gran escala, con un modelo financiero basado en fondos de capital institucional.

Ambas firmas responden a segmentos distintos de la demanda de construcción e ingeniería en la región. Y ambas operan en un contexto donde la brecha de inversión sigue ampliándose, lo que garantiza un flujo sostenido de oportunidades para actores con capacidad técnica y financiera probada.

Para los líderes del sector que participan en los encuentros de GRI Institute, el seguimiento de estas firmas y de sus modelos de negocio ofrece señales claras sobre hacia dónde se dirige el capital en infraestructura latinoamericana. La pregunta central ya no es si el sector privado participará en el cierre de la brecha de infraestructura, sino bajo qué estructuras, en qué segmentos y con qué socios estratégicos lo hará.

GRI Institute continuará monitoreando la evolución competitiva de las firmas de ingeniería y arquitectura que configuran el pipeline de infraestructura en la región, ofreciendo a sus miembros análisis de datos y contexto regulatorio para la toma de decisiones de inversión.

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