Fondos nórdicos en América Latina: Copenhagen Infrastructure Partners lidera la apuesta por concesiones de energía

CIP construye el megaproyecto de baterías Patache en Chile y ganó la primera concesión eólica marina de Colombia, consolidando el capital escandinavo en la región.

25 de mayo de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

Copenhagen Infrastructure Partners lidera la expansión del capital nórdico en América Latina con dos operaciones emblemáticas: la construcción del proyecto de almacenamiento Patache y el proyecto Arena BESS (220 MW / 1.100 MWh) en Chile, junto con la obtención de la primera concesión eólica marina de Colombia en diciembre de 2025. Estas inversiones, canalizadas mediante su Growth Markets Fund II, redefinen el mapa competitivo regional, diversifican la base de inversores institucionales y confirman que América Latina ofrece retornos ajustados al riesgo competitivos a escala internacional en infraestructura energética.

Puntos Clave

  • Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) inició en abril de 2026 la construcción del megaproyecto de baterías Patache en Chile, a través de su Growth Markets Fund II.
  • CIP obtuvo en diciembre de 2025 la primera concesión de eólica marina en Colombia, otorgada por la ANH.
  • El proyecto Arena BESS de CIP en Chile (220 MW / 1.100 MWh) evidencia un pipeline secuencial de almacenamiento energético.
  • La entrada de fondos nórdicos eleva el estándar competitivo frente a operadores europeos del sur, multilaterales y regionales.
  • La diversificación del origen del capital señala madurez del mercado latinoamericano de infraestructura.

Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) inició en abril de 2026 la construcción del proyecto de almacenamiento de energía Patache en Chile, a través de su vehículo Growth Markets Fund II. El dato confirma una tendencia que el mercado latinoamericano de infraestructura observa con creciente atención: los fondos nórdicos están compitiendo, y ganando, concesiones estratégicas en la región.

La presencia de capitales norte-europeos en América Latina no es nueva, pero su escala y ambición han cambiado de forma sustancial. Mientras los operadores franceses, españoles y del Cono Sur concentran buena parte de la cobertura editorial, el despliegue de firmas escandinavas en segmentos como almacenamiento energético y eólica marina representa un frente de inversión con dinámicas propias y un perfil de riesgo diferenciado.

¿Quién es Copenhagen Infrastructure Partners y por qué lidera la ofensiva nórdica en la región?

Copenhagen Infrastructure Partners es una gestora de fondos danesa especializada en infraestructura de energía limpia. Con una trayectoria consolidada en mercados europeos y asiáticos, CIP ha canalizado su expansión hacia América Latina mediante su Growth Markets Fund II, un vehículo diseñado específicamente para economías emergentes con alto potencial de transición energética.

La firma danesa concentra hoy dos operaciones emblemáticas que la posicionan como el actor nórdico dominante en infraestructura latinoamericana. En Chile, CIP impulsa el proyecto Patache, un sistema de almacenamiento de energía por baterías (BESS) de gran escala cuya construcción fue anunciada en abril de 2026, según información publicada por la propia compañía a través de GlobeNewswire. En Colombia, la entidad CI GMF II Coöperatief UA, vinculada al mismo fondo, obtuvo en diciembre de 2025 el primer contrato de arrendamiento para energía eólica marina otorgado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) del país, en el marco de la ronda competitiva para el Área BAONS A B en el Caribe colombiano.

Estas dos operaciones ilustran una estrategia clara: CIP no busca participaciones minoritarias ni roles de acompañamiento financiero, sino posiciones de liderazgo en concesiones de nueva generación.

El proyecto Patache y el mercado de almacenamiento energético en Chile

Chile se ha consolidado como uno de los mercados más atractivos de América Latina para la inversión en infraestructura energética. Su marco regulatorio favorable, la abundancia de recursos renovables y la necesidad estructural de sistemas de almacenamiento para gestionar la intermitencia solar y eólica configuran un entorno propicio para proyectos BESS de gran envergadura.

El proyecto Arena BESS, también desarrollado por CIP en territorio chileno, cuenta con una capacidad de 220 MW y 1.100 MWh, y se proyecta que inicie operaciones comerciales durante el primer trimestre de 2026, según información reportada por Latham & Watkins. Esta instalación representa uno de los sistemas de almacenamiento más grandes en fase de ejecución en el país.

El inicio de la construcción de Patache, anunciado apenas semanas después, sugiere que CIP está ejecutando un pipeline secuencial en Chile, consolidando capacidades de almacenamiento que complementan la generación renovable existente. Para los participantes del sector, esta secuencia de proyectos señala que el fondo danés percibe al mercado chileno como un destino de inversión recurrente, no como una apuesta aislada.

La entrada de capital nórdico en almacenamiento energético chileno amplía el espectro de competidores en un segmento que tradicionalmente ha sido disputado por operadores estadounidenses, europeos continentales y fondos multilaterales. CIP aporta una combinación de expertise técnico en renovables y capacidad financiera institucional que eleva el estándar competitivo en futuras licitaciones.

¿Qué significa la primera concesión eólica marina de Colombia para el pipeline regional?

La adjudicación del primer contrato de arrendamiento eólico marino en Colombia a Copenhagen Infrastructure Partners constituye un hito regulatorio y comercial. Colombia llevó adelante su primer proceso competitivo para otorgar permisos de ocupación temporal sobre áreas marítimas destinadas al desarrollo de parques eólicos costa afuera, y CIP resultó adjudicataria a través de su vehículo CI GMF II Coöperatief UA, según registros de la ANH de Colombia fechados en diciembre de 2025.

Este resultado tiene implicaciones que trascienden la operación individual. En primer lugar, valida el marco institucional colombiano para atraer inversión extranjera directa en eólica offshore, un segmento con barreras de entrada elevadas por su complejidad técnica y requerimientos de capital. En segundo lugar, posiciona a un fondo nórdico como referente en un mercado donde los operadores europeos del sur (particularmente españoles) habían dominado la narrativa de infraestructura concesionada.

Para Colombia, la presencia de CIP diversifica la base de inversores institucionales en su sector energético y establece un precedente para futuras rondas de licitación. Para el resto de América Latina, la operación demuestra que los fondos escandinavos están dispuestos a asumir el riesgo regulatorio y político inherente a mercados emergentes cuando el potencial de recursos naturales lo justifica.

El capital escandinavo en infraestructura latinoamericana aporta no solo financiamiento, sino también estándares de gobernanza corporativa y criterios ESG que se alinean con las exigencias crecientes de los fondos de pensiones nórdicos, sus principales limited partners.

Aclaraciones necesarias: Harken Jensen, Grupo Campos y el contexto chileno

El interés del mercado por términos como Harken Jensen, Grupo Campos e Inversiones Marchigue refleja una búsqueda activa de información sobre actores vinculados al ecosistema de infraestructura y desarrollo urbano en Chile. Conviene precisar el perfil de estas entidades para evitar confusiones.

Harken Jensen es un reconocido arquitecto chileno con trayectoria en proyectos de infraestructura urbana, particularmente en la región de Valparaíso. Su actividad se inscribe en el ámbito del diseño y planificación arquitectónica, no en la gestión de fondos de inversión nórdicos. Grupo Campos e Inversiones Marchigue, por su parte, son entidades de inversión chilenas cuya participación directa en concesiones respaldadas por capital escandinavo no se encuentra documentada en fuentes verificables.

En el ámbito del desarrollo inmobiliario y comercial en la región, destaca la estrategia de Parque Arauco bajo el liderazgo de su CEO Eduardo Pérez Marchant. La compañía anunció seis nuevos proyectos estratégicos en Chile, Colombia y Perú, con una inversión inicial significativa, según reportó Business Empresarial en febrero de 2026. Parque Arauco proyecta alcanzar una cifra histórica de inversión acumulada en sus activos inmobiliarios y comerciales hacia 2030, lo que refuerza la dinámica de capital regional desplegándose en múltiples mercados sudamericanos.

Estas precisiones subrayan la importancia de distinguir entre operadores locales con alcance regional y fondos institucionales nórdicos con mandatos globales. Ambos segmentos coexisten en el pipeline de infraestructura latinoamericana, pero responden a lógicas de inversión, horizontes temporales y estructuras de capital fundamentalmente distintas.

Un mapa de competencia que se redefine

La irrupción de CIP en Chile y Colombia modifica el panorama competitivo para las concesiones de infraestructura energética en América Latina. Los operadores europeos del sur, los fondos de desarrollo multilateral y los inversionistas regionales ahora comparten el terreno con gestoras escandinavas que combinan escala financiera con especialización técnica en renovables.

GRI Institute ha observado a través de sus encuentros de líderes en infraestructura latinoamericana que la diversificación del origen del capital es una tendencia estructural, no coyuntural. Los miembros de la comunidad GRI con exposición a mercados de energía y transporte reconocen que la competencia por concesiones se intensifica a medida que nuevos actores institucionales ingresan al pipeline regional.

La presencia creciente de fondos nórdicos representa una señal de madurez del mercado latinoamericano de infraestructura. Cuando gestoras con los estándares de due diligence y los horizontes de inversión de CIP deciden comprometer capital en la región, el mensaje para el resto del mercado institucional global es inequívoco: América Latina ofrece oportunidades de infraestructura energética con retornos ajustados al riesgo competitivos a escala internacional.

El pipeline de concesiones en Chile, Colombia, Perú y México seguirá atrayendo capital de orígenes diversos. La pregunta relevante para los próximos ciclos de licitación no es si habrá competencia, sino cuántos actores nórdicos y norte-europeos se sumarán al terreno que CIP ha empezado a definir.

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