Eduardo Osuna y el modelo de banca de infraestructura que redefine el financiamiento en México

El CEO de BBVA México impulsa un enfoque donde la 'bancabilidad' determina qué proyectos de infraestructura avanzan y cuáles se detienen.

20 de marzo de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

Eduardo Osuna, CEO de BBVA México desde 2015, ha consolidado el concepto de "bancabilidad" como filtro determinante para el financiamiento privado de infraestructura en México. Sus criterios exigen viabilidad demostrada, permisos, fuentes de pago claras, asignación de riesgos y contratos sólidos. Ante el Plan de Infraestructura 2026-2030 de 5.6 billones de pesos y el nuevo modelo de inversión mixta del gobierno de Sheinbaum, el principal desafío para la banca no es la disponibilidad de capital, sino adaptar sus instrumentos financieros a un marco regulatorio en evolución que el mercado aún está aprendiendo a operar.

Puntos Clave

  • Eduardo Osuna define cinco atributos de "bancabilidad": viabilidad, permisos, fuentes de pago, asignación de riesgos y contratos claros.
  • El Plan de Infraestructura 2026-2030 contempla 5.6 billones de pesos en ocho sectores estratégicos.
  • El nuevo modelo de inversión mixta reemplaza las APP tradicionales, exigiendo que la banca reconfigure sus instrumentos financieros.
  • La aprobación o rechazo de BBVA México funciona como validación de facto para atraer o disuadir a otros inversionistas.
  • BBVA México revisó al alza su pronóstico del PIB 2026 vinculándolo directamente a la inversión en infraestructura.

Eduardo Osuna Osuna: tres décadas construyendo el banco más grande de México

En el ecosistema financiero latinoamericano, pocos ejecutivos han acumulado tanta influencia sobre la dirección del crédito a infraestructura como Eduardo Osuna Osuna. Ingeniero Mecánico-Electricista por la Universidad La Salle, con un MBA del IPADE, Osuna ingresó a BBVA en 1994 y ascendió hasta la posición de Vicepresidente y Director General (CEO) de BBVA México en 2015, según información institucional de BBVA. Desde entonces, lidera la entidad que Expansión reconoce como el banco más grande de México por número de activos.

Su trayectoria de más de tres décadas dentro de la misma institución le otorga un conocimiento granular del mercado mexicano que pocos banqueros pueden igualar. Esa permanencia no es anecdótica: refleja una filosofía de gestión basada en ciclos largos, conocimiento profundo de los riesgos soberanos y una visión estructural del papel que la banca comercial desempeña en el desarrollo de un país.

Para los líderes de infraestructura que integran la comunidad del GRI Institute, la figura de Osuna resulta central. Las decisiones de crédito que toma BBVA México influyen directamente en la viabilidad de proyectos de transporte, energía, agua y conectividad digital en todo el territorio. Comprender su modelo de evaluación equivale a comprender las reglas no escritas del financiamiento privado en la economía más grande de América Latina de habla hispana.

¿Qué significa que un proyecto de infraestructura sea 'bancabilizable' según Eduardo Osuna?

El concepto de "bancabilidad" se ha convertido en la piedra angular del discurso de Eduardo Osuna sobre infraestructura. No se trata de una etiqueta genérica: Osuna ha definido con precisión las condiciones que un proyecto debe cumplir para acceder al financiamiento de la banca comercial.

Un proyecto bancabilizable, en la visión de Osuna, debe reunir cinco atributos concretos: viabilidad y rentabilidad demostradas, permisos en regla, fuentes de pago definidas, una asignación de riesgos bien diseñada y contratos con reglas claras. Esta definición opera como un filtro riguroso que separa las intenciones gubernamentales de los proyectos ejecutables.

La relevancia de este enfoque se amplifica en el contexto actual. El Gobierno de México anunció el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, que contempla una inversión histórica pública y mixta. Según datos oficiales del Gobierno de México, se proyecta una inversión total de 5.6 billones de pesos en ocho sectores estratégicos: energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos. Para 2026, el gobierno destinará inversión adicional a lo presupuestado para sectores como energía, trenes, carreteras y agua.

La magnitud de estas cifras genera una pregunta inevitable: ¿cuánto de ese volumen cumple con los estándares de bancabilidad que exige la banca privada? Según El Economista, la banca comercial en México cuenta con recursos disponibles sustanciales para financiar proyectos de infraestructura que sean bancabilizables. El capital existe, pero su despliegue depende de la calidad de la estructuración de cada proyecto.

La bancabilidad no es un obstáculo burocrático, sino un mecanismo de protección que alinea los incentivos del Estado, los constructores y los financiadores en torno a proyectos con probabilidad real de ejecución y retorno. Esta frase sintetiza la posición que Osuna ha sostenido ante distintos foros del sector y que resuena con frecuencia en los debates que el GRI Institute facilita entre desarrolladores, inversionistas y autoridades gubernamentales en la región.

¿Cómo cambia el rol de BBVA México ante el nuevo modelo de inversión mixta?

La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha introducido un giro estratégico en la forma de articular la participación privada en infraestructura. El nuevo modelo se aleja de las Asociaciones Público Privadas (APP) tradicionales y se enfoca en esquemas de "inversión mixta" donde el Estado no cede concesiones totales. Este cambio tiene implicaciones profundas para la banca.

La Ley de Asociaciones Público Privadas, vigente y con última reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 14 de noviembre de 2025, sigue regulando los esquemas contractuales a largo plazo entre el sector público y privado. Sin embargo, la Iniciativa de Ley para Inversión en Infraestructura Estratégica, enviada por el Ejecutivo a la Cámara de Diputados, busca establecer un marco normativo complementario. Esta iniciativa propone la creación de Vehículos de Propósito Específico y un Consejo de Planeación Estratégica, herramientas diseñadas para canalizar inversión mixta y nuevas APP "para el Bienestar".

Para un banco como BBVA México, este nuevo marco exige una reconfiguración en los modelos de evaluación de riesgo y estructuración de crédito. Cuando el Estado retiene mayor control sobre los activos y las concesiones no son totales, las fuentes de repago, las garantías y los mecanismos de resolución de controversias deben rediseñarse. La experiencia de Osuna, forjada durante ciclos donde las APP operaban bajo esquemas de concesión plena, se pone a prueba ante una arquitectura institucional diferente.

El verdadero desafío para la banca de infraestructura en México no reside en la disponibilidad de capital, sino en la capacidad de adaptar los instrumentos financieros a un modelo de inversión mixta que el mercado aún está aprendiendo a operar. Esta adaptación definirá qué instituciones capturan la mayor cuota del ciclo de inversión 2026-2030.

BBVA México, bajo la dirección de Osuna, ha revisado al alza su pronóstico de crecimiento del PIB de México para 2026, vinculando esta proyección directamente a la inversión en infraestructura detonada por el Plan México y el Plan de Infraestructura, según información publicada por la propia institución. Esta señal sugiere que el banco anticipa una participación activa en el financiamiento del ciclo, siempre que los proyectos cumplan con sus estándares de estructuración.

La influencia silenciosa: cómo las decisiones de crédito configuran el mapa de infraestructura

En los foros de infraestructura organizados por el GRI Institute en América Latina, un tema recurrente entre los miembros es la asimetría de poder entre los grandes bancos y los desarrolladores de proyectos. El banco que financia un corredor carretero, una línea de transmisión eléctrica o un sistema de agua potable no solo provee capital: valida la viabilidad del proyecto ante el resto del mercado.

Eduardo Osuna ocupa una posición singular en esta dinámica. Al frente de la institución financiera con mayor volumen de activos en México, sus criterios de bancabilidad funcionan como un estándar de facto para el sector. Cuando BBVA México aprueba el financiamiento de un proyecto, envía una señal de confianza que atrae a otros inversionistas institucionales, fondos de pensiones y organismos multilaterales. Cuando lo rechaza, el proyecto enfrenta un obstáculo reputacional difícil de superar.

Esta influencia se extiende más allá de las fronteras mexicanas. Colombia, Perú y Chile observan con atención cómo México estructura su nuevo ciclo de infraestructura, especialmente los mecanismos de inversión mixta que podrían replicarse en la región. Los debates sobre el papel de la banca comercial en el financiamiento de infraestructura, que el GRI Institute articula a través de sus encuentros regionales, reflejan la búsqueda de modelos replicables y lecciones aprendidas.

Un perfil que el mercado necesita comprender

La biografía de Eduardo Osuna Osuna es, en última instancia, la historia de cómo un ingeniero convertido en banquero llegó a ocupar una de las posiciones de mayor influencia sobre la infraestructura física de México. Su formación técnica, combinada con tres décadas de experiencia en banca comercial, le permite evaluar proyectos con un rigor que trasciende el análisis financiero convencional.

El ciclo 2026-2030 pondrá a prueba tanto la ambición del gobierno mexicano como la capacidad de la banca para financiarla. Con 5.6 billones de pesos proyectados en inversión según el Gobierno de México, y un marco regulatorio en plena evolución con la Iniciativa de Ley para Inversión en Infraestructura Estratégica, la interacción entre política pública y criterio bancario definirá cuáles proyectos se materializan.

Eduardo Osuna, desde la dirección de BBVA México, seguirá siendo un actor determinante en esa ecuación. Para los líderes de infraestructura en América Latina, comprender su trayectoria, su filosofía de riesgo y su capacidad de adaptación al nuevo modelo de inversión mixta constituye una ventaja estratégica concreta.

El GRI Institute continúa facilitando el diálogo entre los principales actores del financiamiento y desarrollo de infraestructura en América Latina a través de sus encuentros exclusivos para miembros y sus publicaciones de análisis estratégico.

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