Radar de inversión: Arzentia Capital, Fernando Sánchez y los fondos mid-cap que compiten en México

El mapa del capital flexible en infraestructura mexicana se reconfigura con family offices, gestoras sudamericanas y banca comercial para 2026.

23 de marzo de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El ecosistema de inversión mid-cap en infraestructura mexicana se reconfigura para 2026 con tres perfiles complementarios: Arzentia Capital (family office con equity flexible), Independencia de Fernando Sánchez (capital institucional chileno en diversificación) y Santander México con Felipe García Ascencio (deuda bancaria de largo plazo). Estos actores ocupan capas distintas de la estructura de capital. Impulsado por la nueva Ley de Infraestructura, el plan energético de la CFE y el nearshoring, el mercado medio mexicano enfrenta un momento de inflexión donde la ventaja competitiva recae en quienes pueden originar y estructurar proyectos, no solo desplegar capital.

Puntos Clave

  • México proyecta un crecimiento de 1.8% en 2026, con potencial de aceleración si se ejecuta el plan de infraestructura y la nueva Ley de Infraestructura.
  • Family offices industriales como Arzentia Capital se consolidan como actores clave del ecosistema mid-cap por su capital flexible y velocidad de ejecución.
  • Gestoras sudamericanas como Independencia, liderada por Fernando Sánchez, diversifican hacia infraestructura mexicana, confirmando un eje sur-norte de capital institucional latinoamericano.
  • La banca comercial (Santander) genera un efecto multiplicador al proveer deuda senior que apalanca equity de fondos mid-cap.
  • La demanda de infraestructura habilitadora supera la oferta de proyectos estructurados, favoreciendo a inversionistas con capacidad de originación.

El capital mid-cap encuentra terreno fértil en la infraestructura mexicana

México proyecta un crecimiento económico de 1.8% para 2026, según estimaciones de BBVA México y Grupo Financiero Banorte, con potencial de aceleración si se ejecutan correctamente el plan de infraestructura del gobierno federal y los proyectos bancarizables a mediano y largo plazo. En ese escenario, un ecosistema de inversionistas de mercado medio, desde family offices hasta gestoras institucionales sudamericanas, traza posiciones para capturar oportunidades que los grandes fondos globales suelen pasar por alto.

La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha proyectado una inversión masiva en infraestructura a través de esquemas de inversión pública y mixta, donde el sector privado jugará un rol clave, según reportó Expansión en marzo de 2026. Esa señal política activa un ciclo de competencia por activos que va más allá de los megaproyectos y penetra en segmentos de infraestructura habilitadora: cadenas de frío, centros de datos regionales y logística de última milla, donde expertos de la industria identifican la verdadera oportunidad del mercado medio mexicano.

Este radar analiza tres perfiles representativos de ese ecosistema: Arzentia Capital como vehículo de capital familiar flexible, Independencia bajo el liderazgo de Fernando Sánchez como expresión del apetito institucional sudamericano, y Santander México con Felipe García Ascencio como puente entre el financiamiento bancario de gran escala y los proyectos que requieren estructuras mixtas.

¿Quién es Arzentia Capital y por qué importa en el mid-market mexicano?

Arzentia Capital es una single-family office con sede en Monterrey que gestiona el patrimonio de la familia Odriozola tras la venta de Grupo IMSA, según datos de Altss y Preqin. Su modelo de inversión se enfoca en capital privado, bienes raíces y deuda, con particular atención a oportunidades de crecimiento del mercado medio.

A diferencia de un general partner tradicional que levanta capital de terceros, Arzentia despliega capital propio con mayor flexibilidad en plazos y estructuras. Esa característica le permite actuar como co-inversionista ágil en operaciones donde los fondos institucionales requieren tickets complementarios o donde la velocidad de ejecución resulta determinante.

El perfil de Arzentia Capital refleja una tendencia estructural en el mercado mexicano: las family offices industriales, nacidas de eventos de liquidez como ventas corporativas, se convierten en actores relevantes del ecosistema de infraestructura mid-cap.

En el contexto de la nueva Ley de Infraestructura propuesta por la presidenta Sheinbaum, que impulsa esquemas de inversión mixta público-privada para ampliar la capacidad financiera del Estado, vehículos como Arzentia encuentran un marco favorable. La iniciativa, enviada a la Cámara de Diputados para su análisis y discusión, busca detonar proyectos prioritarios mediante estructuras donde el capital privado participe junto al gobierno, precisamente el tipo de operación donde el capital flexible de un family office puede complementar el financiamiento público.

¿Qué busca Fernando Sánchez con Independencia en infraestructura regional?

Fernando Sánchez preside Independencia S.A., una de las principales administradoras de fondos de inversión en Chile, con un historial consolidado en el sector inmobiliario y una exploración activa hacia infraestructura, según información corporativa de la gestora publicada en 2026.

La presencia de Independencia en el radar de infraestructura latinoamericana señala un movimiento más amplio: el capital institucional sudamericano, concentrado históricamente en bienes raíces en Chile y Estados Unidos, diversifica su tesis hacia activos de infraestructura en mercados con mayor profundidad de pipeline, como México.

La exploración de gestoras como Independencia hacia la infraestructura mexicana confirma que el apetito inversor ya no es exclusivamente local ni exclusivamente de fondos globales, sino que incorpora un eje sur-norte de capital institucional latinoamericano.

Para una gestora con la escala y el expertise inmobiliario de Independencia, la transición hacia infraestructura presenta sinergias naturales: gestión de activos físicos, contratos de largo plazo, flujos predecibles y correlación positiva con la inflación. Los segmentos de infraestructura logística y centros de datos, impulsados por el fenómeno del nearshoring, comparten características financieras con el real estate institucional que constituye el núcleo de la experiencia de la firma.

Miembros de GRI Institute han señalado en encuentros recientes que la convergencia entre real estate e infraestructura en América Latina genera un espacio competitivo nuevo, donde gestoras tradicionalmente inmobiliarias compiten por los mismos activos que fondos especializados en infraestructura.

Felipe García Ascencio y el rol de la banca comercial en el pipeline de infraestructura

Felipe García Ascencio, CEO de Santander México, anunció que el banco está listo para fondear proyectos de infraestructura a largo plazo mediante contratos mixtos, comenzando con dos proyectos carreteros, según reportó La Silla Rota el 16 de marzo de 2026.

La declaración de García Ascencio posiciona a la banca comercial como facilitadora del ciclo de inversión en infraestructura, particularmente en un entorno donde la nueva Ley de Infraestructura busca multiplicar los esquemas de participación público-privada. En su análisis, García Ascencio proyecta que la resolución exitosa de la revisión del T-MEC y la aprobación de la nueva ley detonarán un fenómeno de "nearshoring 2.0", atrayendo una nueva ola de demanda por inversión en infraestructura y energía en México para el periodo 2026-2030.

El financiamiento bancario de largo plazo para infraestructura, combinado con esquemas mixtos, crea un efecto multiplicador: cada peso de crédito bancario puede apalancar capital de fondos mid-cap y family offices en las capas subordinadas de la estructura de capital.

Este efecto resulta particularmente relevante para el ecosistema mid-cap. Cuando un banco como Santander provee la deuda senior de un proyecto carretero o energético, los fondos de mercado medio y las family offices pueden participar en tramos de equity o deuda mezzanine con tickets más accesibles, ampliando así el universo de proyectos bancarizables.

El pipeline energético como catalizador sectorial

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) presentó su plan de inversión para el periodo 2024-2030, destinado a proyectos de nueva generación, transmisión y distribución eléctrica, según reportó Enerdata en noviembre de 2024. Ese plan configura un pipeline de largo plazo que requiere participación privada en múltiples eslabones de la cadena de valor energética.

Para los fondos mid-cap, el plan de la CFE genera oportunidades en segmentos específicos: subestaciones eléctricas, líneas de transmisión regionales, proyectos de generación distribuida y almacenamiento. Estos activos, con tickets individuales inferiores a los grandes proyectos de generación centralizada, encajan en el perfil de inversión de vehículos como Arzentia Capital y de gestoras en proceso de diversificación como Independencia.

La infraestructura energética vinculada al nearshoring, particularmente la electrificación de corredores industriales en el norte de México, representa uno de los segmentos de mayor competencia entre fondos. Participantes del ecosistema GRI han identificado esta vertical como prioritaria en las discusiones sobre asignación de capital para los próximos años.

Competencia y complementariedad en el mercado medio

El mapa de fondos de infraestructura mid-cap en México para 2026 no describe un juego de suma cero. Los tres perfiles analizados ocupan posiciones distintas en la estructura de capital: Arzentia Capital como equity flexible de family office, Independencia como capital institucional en fase de diversificación sectorial, y Santander como proveedor de deuda de largo plazo.

Esa complementariedad sugiere que el ciclo de infraestructura mexicano, impulsado por la Ley de Infraestructura y el pipeline energético de la CFE, puede absorber capital de múltiples fuentes simultáneamente. La clave reside en la calidad de la originación de proyectos y en la capacidad de estructurar operaciones que combinen deuda bancaria, equity institucional y capital flexible en proporciones eficientes.

Expertos consultados en foros de GRI Institute coinciden en que el mercado medio mexicano atraviesa un momento de inflexión: la demanda de infraestructura habilitadora supera la oferta de proyectos estructurados, lo que otorga ventaja competitiva a los inversionistas con capacidad de originar, estructurar y ejecutar, y no solo de desplegar capital.

El crecimiento estimado de 1.8% para 2026 por BBVA México y Banorte constituye un piso conservador. Si la ejecución del plan de infraestructura y la aprobación de la nueva ley avanzan según lo proyectado, el ecosistema mid-cap tendrá ante sí un pipeline sin precedentes en la historia reciente de la infraestructura mexicana.

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