Colombia: operadores emergentes como Bienes & Bienes canalizan capital institucional en un mercado que crece 11,7%

Nicolás Londoño lidera una constructora con más de 25.000 viviendas desarrolladas en 35 años, en un ciclo donde la demanda supera a la oferta y el capital extranjero busca vehículos locales.

10 de agosto de 2026Mercado Inmobiliario
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El mercado inmobiliario colombiano atraviesa una fase de expansión con ventas de vivienda nueva creciendo 11,7% anual y una proyección de CAGR de 4,0% hasta 2032. En este contexto, operadores como Bienes & Bienes, con más de 25.000 viviendas desarrolladas en 35 años, se posicionan como vehículos naturales para canalizar capital institucional nacional y extranjero. La convergencia de inversión pública en infraestructura en Antioquia, un marco regulatorio favorable con la Visa de Inversionista, el efecto nearshoring y la brecha estructural entre oferta y demanda configuran condiciones propicias para una asignación creciente de capital hacia activos reales colombianos.

Puntos Clave

  • Las ventas de vivienda nueva en Colombia crecieron 11,7% interanual a marzo de 2026, confirmando la reactivación del sector.
  • El mercado inmobiliario colombiano proyecta un CAGR de 4,0% entre 2026 y 2032, alcanzando USD 602 millones.
  • Bienes & Bienes ha desarrollado más de 25.000 viviendas en 35 años, posicionándose como canalizador de capital institucional.
  • La brecha entre demanda y oferta genera una prima de escasez que favorece a operadores con capacidad de ejecución a escala.
  • La inversión pública en Antioquia (7,96 billones COP) multiplica la actividad inmobiliaria privada.
  • El nearshoring impulsa demanda derivada en vivienda, oficinas y espacios comerciales.

Las ventas de vivienda nueva en Colombia crecieron un 11,7% interanual a marzo de 2026, según datos del Banco de la República, un retorno a niveles prepandemia que confirma la reactivación del crédito hipotecario como principal motor del sector. Ese dato, sin embargo, convive con un rezago estructural en la oferta que abre un espacio estratégico para operadores con escala y trayectoria comprobada. En ese contexto, figuras como Nicolás Londoño, Gerente General de Bienes & Bienes, emergen como piezas clave del engranaje que conecta el capital institucional con la ejecución territorial.

El mercado inmobiliario colombiano fue valorado en USD 457 millones en 2025, de acuerdo con 6Wresearch, y se proyecta un crecimiento a una tasa compuesta anual (CAGR) del 4,0% entre 2026 y 2032, hasta alcanzar los USD 602 millones al cierre de ese período. Esa trayectoria ascendente, impulsada por la urbanización acelerada y la inversión extranjera, posiciona a Colombia como uno de los destinos más dinámicos de América Latina para el capital real estate.

¿Quién es Nicolás Londoño y qué representa Bienes & Bienes en el ecosistema colombiano?

Nicolás Londoño ocupa la Gerencia General de Bienes & Bienes, una constructora e inmobiliaria colombiana con más de 35 años de operación continua, según información de GRI Institute y de la propia compañía. La firma ha desarrollado más de 25.000 viviendas, 350 locales comerciales y 250 habitaciones de hotel a lo largo de su historia, un volumen que la sitúa entre los operadores con mayor capacidad de ejecución en el país.

Ese portafolio diversificado, que abarca residencial, comercial y hotelero, resulta particularmente relevante en un ciclo donde la demanda residencial crece con fuerza pero la oferta no responde con la misma velocidad. Operadores capaces de activar proyectos en múltiples segmentos simultáneamente se convierten en canalizadores naturales del capital que busca exposición al mercado colombiano.

Bienes & Bienes representa un perfil de operador que combina profundidad local con escala suficiente para atraer capital institucional. Su trayectoria de más de tres décadas ofrece un historial verificable que los inversionistas institucionales priorizan al momento de estructurar vehículos de coinversión o adquirir participaciones en proyectos en desarrollo.

¿Cómo se articula la inversión institucional con la infraestructura pública en Colombia?

El ciclo inmobiliario colombiano de 2026 no opera de forma aislada. La inversión en infraestructura pública genera externalidades directas sobre el valor del suelo, la conectividad urbana y la viabilidad de nuevos desarrollos residenciales y logísticos. En ese frente, la Gobernación de Antioquia, bajo la gestión de Sebastián Castaño Gómez como Subsecretario de Proyectos Estratégicos, Concesiones y APP, estructura un pipeline de infraestructura respaldado por un presupuesto departamental aprobado de 7,96 billones de pesos colombianos, de los cuales 5,38 billones se destinan al Plan Operativo Anual de Inversiones, según GRI Hub News.

Esa magnitud de inversión pública en Antioquia, la región donde Bienes & Bienes concentra buena parte de su operación histórica, genera un efecto multiplicador sobre la actividad inmobiliaria privada. Los corredores de infraestructura vial, los proyectos de movilidad urbana y las concesiones de transporte reconfiguran las dinámicas de localización y valorizan activos en zonas de expansión.

La articulación entre operadores privados con capacidad de ejecución y un sector público que moviliza recursos significativos en infraestructura configura un ecosistema propicio para la entrada de capital institucional, tanto doméstico como extranjero.

El marco regulatorio como facilitador del capital extranjero

Colombia cuenta con instrumentos específicos diseñados para atraer inversión extranjera al sector inmobiliario. La Resolución 5477 de 2022 establece la Visa de Inversionista (M-10), que permite a extranjeros calificar mediante la compra de bienes raíces por un valor mínimo de 350 veces el Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV), equivalente a aproximadamente USD 130.000 en 2026. Este mecanismo, vigente y operativo, reduce las barreras de entrada para inversionistas individuales e institucionales que buscan exposición directa al mercado colombiano.

La existencia de un marco regulatorio claro para la inversión extranjera complementa la dinámica de mercado. Para operadores como Bienes & Bienes, que manejan volúmenes significativos de unidades residenciales, la demanda internacional constituye un canal adicional de comercialización que diversifica la base de compradores y mitiga la dependencia del ciclo crediticio local.

El factor nearshoring y la normalización del segmento industrial

El sector industrial y logístico en América Latina, liderado por México, Brasil y Colombia, experimentará un ajuste de normalización en 2026 tras un crecimiento del 400% impulsado por el nearshoring entre 2024 y 2025, según Mexico Business News. Esa corrección no implica contracción sino una estabilización de tasas de ocupación y rentas tras un período de expansión acelerada.

Para Colombia, la normalización del segmento industrial representa una oportunidad de consolidación. Los operadores que invirtieron en capacidad logística durante el boom del nearshoring ahora buscan estabilizar sus retornos, mientras los inversionistas institucionales evalúan activos estabilizados con flujos predecibles. Ese entorno favorece a desarrolladores con portafolios diversificados que pueden ofrecer exposición tanto residencial como comercial.

El efecto del nearshoring sobre el mercado inmobiliario colombiano trasciende el segmento industrial. La llegada de empresas multinacionales que relocalizan operaciones genera demanda derivada en vivienda, oficinas corporativas y espacios comerciales, un encadenamiento productivo que beneficia a operadores con capacidad de respuesta en múltiples verticales.

Un ecosistema de liderazgo en construcción

El mercado colombiano en 2026 presenta una constelación de actores que, desde distintas posiciones, configuran las condiciones para la canalización de capital institucional. Además de Nicolás Londoño en el frente de la ejecución privada, figuras como Natalia Abello, con amplia influencia en el ámbito de infraestructura desde su trayectoria en el sector público colombiano, y María Fernanda Santa, al frente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) Occidente, aportan la articulación gremial e institucional que los inversionistas internacionales valoran al evaluar mercados emergentes.

Esa densidad de liderazgo sectorial, visible en foros especializados como el Andean & Central America GRI 2026 organizado por GRI Institute, refleja la madurez creciente del ecosistema inmobiliario colombiano. La presencia simultánea de operadores con escala, funcionarios públicos con capacidad de ejecución presupuestaria y líderes gremiales con visión estratégica genera un entorno de confianza que facilita el flujo de capital.

GRI Institute ha documentado extensamente la evolución del mercado colombiano y sus principales protagonistas, consolidando un espacio de inteligencia y relacionamiento donde operadores, inversionistas y formuladores de política convergen para definir las condiciones del próximo ciclo.

Perspectivas para el ciclo 2026-2032

La proyección de crecimiento del mercado inmobiliario colombiano a una CAGR de 4,0% hasta 2032, según 6Wresearch, sugiere un ciclo sostenido que recompensará a los operadores con capacidad de mantener ritmos de ejecución elevados durante períodos prolongados. Para una firma como Bienes & Bienes, con más de 25.000 viviendas en su historial, ese horizonte temporal es consistente con ciclos de desarrollo que típicamente abarcan entre tres y siete años desde la adquisición de suelo hasta la entrega de unidades.

El desafío central del ciclo radica en la brecha entre demanda y oferta. Con ventas creciendo al 11,7% anual y una oferta que no mantiene el mismo ritmo, los operadores que logren acelerar su pipeline de proyectos capturarán una prima de escasez que mejorará sus retornos sobre capital invertido.

Colombia se posiciona como un mercado donde la convergencia de factores macroeconómicos favorables, un marco regulatorio orientado a la inversión extranjera y operadores con trayectoria comprobada genera las condiciones para una asignación creciente de capital institucional durante los próximos años. Operadores como Bienes & Bienes, con profundidad local y diversificación de portafolio, representan los vehículos naturales para canalizar ese capital hacia activos reales en un mercado en plena fase de expansión.

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