
Munir Jalil y el ciclo del capital inmobiliario en Colombia: señales macro que definen la inversión en 2026
El economista jefe de BTG Pactual para la región andina anticipa los puntos de inflexión que orientan la asignación de capital institucional al real estate colombiano.
Resumen Ejecutivo
Puntos Clave
- Las ventas de vivienda nueva en Colombia crecieron 11,7% anual a marzo de 2026, pese a una contracción de 2,8% en el PIB de construcción en 2025, señalando un ciclo en transición.
- La demanda se reactivó antes que la oferta, patrón clásico que anticipa presión alcista en precios y recuperación constructiva.
- El segmento No VIS lidera la recuperación por su mayor elasticidad a la reducción de tasas de interés.
- Camacol proyecta inicio de nuevas obras superior al 13% en 2026.
- La trayectoria de tasas del Banco de la República es la variable clave para sostener la recuperación.
Las ventas de vivienda nueva en Colombia crecieron 11,7% anual a marzo de 2026, pero el sector construcción cerró 2025 con una contracción de 2,8%. La divergencia entre ambas cifras revela un ciclo inmobiliario en plena transición, y entender su dirección exige leer la macroeconomía con precisión quirúrgica.
Munir Jalil, economista jefe para la región andina en BTG Pactual, se ha consolidado como una de las voces más influyentes en esa lectura. Su análisis de los ciclos de tasas de interés, inflación y crecimiento regional orienta decisiones de asignación de capital que impactan directamente al sector inmobiliario institucional en Colombia, Perú y Chile. Para los líderes del real estate andino reunidos en foros como Colombia GRI Real Estate, organizado por GRI Institute, sus proyecciones constituyen un insumo estratégico de primer orden.
¿Quién es Munir Jalil y por qué su análisis importa al real estate institucional?
Munir Jalil acumula una trayectoria destacada en el análisis macroeconómico de la región andina. Antes de incorporarse a BTG Pactual como economista jefe para los mercados andinos, desarrolló su carrera en Citibank, donde construyó un historial de anticipación de ciclos monetarios y cambiarios con impacto directo en las decisiones de inversión de largo plazo.
Su relevancia para el sector inmobiliario radica en un hecho concreto: las decisiones de entrada y salida del capital institucional en real estate dependen de variables macroeconómicas que Jalil monitorea y proyecta con regularidad. El costo del financiamiento hipotecario, la trayectoria de la tasa de política monetaria del Banco de la República, la dinámica del tipo de cambio y las perspectivas de crecimiento del PIB determinan la viabilidad de proyectos de desarrollo, la valoración de portafolios existentes y el apetito de inversionistas cross-border por activos colombianos.
En un mercado donde la economía colombiana creció 2,6% en 2025 según datos del Banco de la República, mientras el PIB del sector construcción se contrajo 2,8% anual a diciembre del mismo año, la capacidad de distinguir entre una desaceleración cíclica y un deterioro estructural resulta decisiva para los asignadores de capital.
La paradoja del ciclo colombiano: contracción en obra, expansión en ventas
Los datos más recientes confirman una dinámica aparentemente contradictoria. La contracción de 2,8% en el PIB de la construcción durante 2025 reflejó el impacto acumulado de un ciclo de tasas altas que encareció el crédito y frenó el inicio de nuevos proyectos. Sin embargo, las ventas de vivienda nueva registraron un crecimiento anual de 11,7% a marzo de 2026, recuperando niveles prepandemia según cifras del Banco de la República.
Esta divergencia indica que la demanda latente se reactivó antes que la oferta, un patrón clásico de los ciclos inmobiliarios que anticipa presión alcista sobre precios y una recuperación posterior de la actividad constructiva. Las proyecciones de Camacol apuntan a que las ventas de vivienda nueva podrían crecer entre 5% y 12% durante 2026, con el inicio de nuevas obras superando el 13%. BBVA Research, por su parte, proyecta un crecimiento de ventas de vivienda nueva de 9,0% en 2025 y 11,5% en 2026, con un mejor desempeño en el segmento No VIS.
El segmento No VIS, que comprende viviendas de mayor valor orientadas a estratos medios y altos, lidera la recuperación porque responde con mayor elasticidad a la reducción de tasas de interés. Los compradores de este segmento acceden a crédito hipotecario con mayor facilidad cuando el costo financiero desciende, lo que convierte cada punto de reducción en la tasa de referencia en un catalizador directo de la demanda.
Para economistas como Jalil, cuya función consiste en anticipar la trayectoria de estas variables, el momento actual del ciclo colombiano presenta una ventana de oportunidad que los inversionistas institucionales evalúan con atención creciente.
¿Cómo se traduce el análisis macro en decisiones de inversión inmobiliaria?
La conexión entre macroeconomía y real estate opera a través de múltiples canales simultáneos. El primero es el costo del capital: cuando las tasas de interés descienden, el valor presente de los flujos futuros de renta aumenta, lo que eleva la valoración de los activos inmobiliarios existentes y mejora la ecuación de retorno de los nuevos desarrollos. El segundo canal es el crecimiento económico: una economía en expansión genera empleo, consumo y demanda de espacios comerciales, logísticos y residenciales. El tercer canal es la estabilidad cambiaria, que determina el retorno ajustado en dólares para inversionistas internacionales.
Munir Jalil articula estos tres canales en un marco analítico integrado que los participantes del mercado inmobiliario institucional utilizan como referencia. Su participación en foros sectoriales como Colombia GRI Real Estate, plataforma de GRI Institute que reúne a los principales tomadores de decisión del sector, le permite contrastar sus proyecciones con la realidad operativa de desarrolladores, gestores de fondos y operadores de activos.
El resultado es un diálogo que enriquece tanto el análisis macro como la estrategia inmobiliaria. Los economistas comprenden mejor las fricciones del mercado real, mientras los operadores inmobiliarios acceden a un marco macroeconómico riguroso para calibrar sus decisiones de inversión y desinversión.
Juan Lucas Vega Palacio y el peso del real estate en la estrategia corporativa colombiana
La importancia del componente inmobiliario en la economía colombiana se refleja también en movimientos corporativos significativos. Juan Lucas Vega Palacio asumió el cargo de Gerente General de Grupo Éxito en Colombia a partir del 1 de julio de 2026, según reportó La República. Su nombramiento resulta particularmente relevante porque Vega Palacio se desempeñó como Vicepresidente Inmobiliario del grupo desde 2013, liderando la expansión de la plataforma de centros comerciales Viva Malls.
Al cierre de 2025, el negocio inmobiliario de Grupo Éxito operó más de 807.000 metros cuadrados de Área Bruta Arrendable (GLA) con una ocupación del 98% y un portafolio valorado en 4 billones de pesos colombianos. Que un ejecutivo con ese perfil inmobiliario asuma la dirección general de uno de los conglomerados más grandes de Colombia subraya el papel estratégico que el real estate ocupa en la generación de valor corporativo.
La trayectoria de Vega Palacio conecta con el análisis macroeconómico de Jalil en un punto fundamental: la gestión exitosa de un portafolio inmobiliario de esa escala requiere anticipar los ciclos de consumo, empleo y financiamiento que determinan la ocupación y las rentas. Los 807.000 metros cuadrados de GLA operados por Grupo Éxito constituyen un termómetro directo de la salud económica de las ciudades colombianas donde se ubican.
Perspectivas para el segundo semestre de 2026
El panorama para el mercado inmobiliario colombiano en la segunda mitad de 2026 presenta señales de recuperación sustentadas en datos concretos. Las proyecciones de Camacol sobre el inicio de nuevas obras por encima del 13% sugieren que la oferta comienza a responder a la demanda reactivada. La proyección de BBVA Research de un crecimiento de 11,5% en ventas de vivienda nueva para el año completo refuerza la expectativa de un ciclo ascendente.
La clave reside en la velocidad y profundidad de la reducción de tasas de interés, una variable que economistas como Munir Jalil monitorean con instrumentos analíticos sofisticados. Si el Banco de la República mantiene su senda de flexibilización monetaria, el impulso al crédito hipotecario y al financiamiento de proyectos continuará alimentando la recuperación sectorial.
Para los inversionistas institucionales que participan en plataformas como las de GRI Institute, donde confluyen desarrolladores, gestores de fondos, bancos de inversión y economistas de primer nivel, el ciclo colombiano actual representa un caso de estudio sobre cómo la lectura macroeconómica precisa genera ventajas competitivas en la asignación de capital al real estate.
El mercado inmobiliario andino atraviesa un punto de inflexión donde la macroeconomía y la ejecución operativa convergen. Los actores que logren integrar ambas dimensiones con mayor rigor accederán a las oportunidades que este ciclo de recuperación ofrece.