Liderazgo femenino redefine la ejecución inmobiliaria en Perú mientras figuras tradicionales colapsan

Paola Lazarte, Verónica Zambrano y la gobernanza que el real estate andino necesita frente a la crisis de los viejos jugadores del sector.

8 de marzo de 2026Mercado Inmobiliario
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El mercado inmobiliario andino atraviesa una inflexión estructural en 2026: mientras figuras históricas como José Miguel Rawlins y Alberto Alaluf enfrentan liquidación y quiebra por modelos opacos y apalancamiento agresivo, líderes femeninas como Verónica Zambrano (presidenta de Ositran) y Paola Lazarte consolidan posiciones estratégicas basadas en rigor técnico y capacidad regulatoria. Este cambio se amplifica por el recorte del 50% en subsidios habitacionales peruanos, que exige eficiencia de ejecución y articulación de financiamiento mixto. El capital corporativo chileno que ingresa al mercado peruano prioriza contrapartes institucionales sólidas, validando un nuevo paradigma donde la gobernanza desplaza a las redes personales.

Puntos Clave

  • El colapso de figuras tradicionales como Rawlins y Alaluf en 2026 evidenció fallas de gobernanza, no de mercado, ya que el sector inmobiliario peruano proyecta crecer entre 7% y 8%.
  • Líderes como Verónica Zambrano (Ositran) y Paola Lazarte aportan rigor técnico y conocimiento regulatorio que el mercado premia con estabilidad y acceso a capital.
  • El recorte del 50% en subsidios habitacionales en Perú exige liderazgos orientados a estructuración técnica y financiamiento mixto.
  • La gobernanza institucional ha reemplazado al capital relacional como factor determinante de éxito en el real estate andino.

El contraste que define al real estate andino en 2026

El mercado inmobiliario de la región andina atraviesa una inflexión estructural. Mientras figuras históricas del sector enfrentan procesos de liquidación y quiebra, perfiles femeninos con trayectoria técnica, regulatoria y de gestión de capital consolidan posiciones estratégicas en la toma de decisiones. El fenómeno trasciende la agenda de diversidad corporativa: se trata de un cambio en la arquitectura misma del deal-making regional, donde la gobernanza y la solidez institucional desplazan a los modelos centrados en redes personales masculinas que dominaron durante décadas.

La evidencia es concreta. En febrero de 2026, José Miguel Rawlins, fundador de Bicentenario Capital, ingresó en un proceso de liquidación forzosa por deudas impagas, según reportaron La Tercera y GRI Hub News. En el mismo mes, la inmobiliaria ligada a Alberto Alaluf quebró tras una fallida reorganización, marcando, según La Tercera, la crisis de figuras tradicionales del sector. Dos protagonistas de una generación que estructuró operaciones de gran escala en Chile y Perú salieron del tablero en cuestión de semanas.

En el extremo opuesto, Verónica Zambrano continúa al frente de Ositran, el organismo regulador de la infraestructura de transporte de uso público en Perú, tras ser ratificada como Presidenta del Consejo Directivo por un periodo de cinco años mediante la Resolución Suprema N° 060-2023-PCM, según la Agencia Andina. Paola Lazarte, cuya gestión previa al frente del Ministerio de Transportes y Comunicaciones destrabó proyectos de infraestructura clave, mantiene influencia estratégica en la estructuración de proyectos desde el ámbito privado y la consultoría.

El contraste plantea una pregunta que los inversores institucionales ya formulan en foros como los organizados por GRI Institute: ¿el liderazgo femenino en la región andina representa una variable de mitigación de riesgo para el capital inmobiliario?

¿Por qué el colapso de figuras tradicionales valida un nuevo modelo de gobernanza?

La caída simultánea de Rawlins y Alaluf no responde a un ciclo macroeconómico adverso generalizado. El mercado inmobiliario peruano proyecta una expansión del 7% al 8% en 2026, según datos de GRI Institute, impulsado por los segmentos medios y altos. La inversión inmobiliaria chilena en Perú, lejos de contraerse, superará los US$200 millones hacia finales de 2025 e inicios de 2026, liderada por capital corporativo como Echeverría Izquierdo y Paz Corp, de acuerdo con GRI Hub News y Diario Financiero.

El problema de las figuras en crisis fue de gobernanza, no de mercado. Los modelos de negocio construidos sobre relaciones personales, apalancamiento agresivo y estructuras de governance opacas resultaron vulnerables precisamente cuando las condiciones exigían transparencia y disciplina financiera. La quiebra tras una reorganización fallida, como en el caso de la inmobiliaria vinculada a Alaluf, revela la incapacidad de adaptar estructuras corporativas a estándares institucionales más exigentes.

El liderazgo femenino que emerge en la región andina se caracteriza por atributos opuestos: formación técnica rigurosa, inserción institucional formal y orientación a la ejecución medible. Verónica Zambrano, desde Ositran, regula concesiones de infraestructura que son la columna vertebral de la conectividad logística peruana, un activo crítico para el desarrollo inmobiliario en corredores urbanos y periurbanos. Su permanencia en el cargo, en un entorno político peruano marcado por la inestabilidad, constituye en sí misma una señal de solidez institucional.

Paola Lazarte representa un perfil complementario. Su paso por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones dejó como legado el destrabe de proyectos que habían permanecido paralizados durante años. Ese enfoque de ejecución, trasladado ahora al ámbito privado, introduce en las mesas de negociación una lógica de gestión regulatoria y viabilidad técnica que los actores puramente financieros frecuentemente subestiman.

La gobernanza institucional demostró ser más resiliente que el capital relacional. Esa es la lección central que el colapso de los viejos jugadores deja al mercado andino.

¿Cómo impacta el recorte de subsidios en la dinámica de poder del sector inmobiliario peruano?

El contexto fiscal peruano añade una capa de complejidad que amplifica la relevancia de estos cambios de liderazgo. La Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2026 estableció un recorte del 50% en los fondos destinados a subsidios habitacionales, incluyendo el Bono del Buen Pagador y Techo Propio, según reportaron Infobae y la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP). La consecuencia directa: el número de familias peruanas que podrán acceder a subsidios habitacionales se reducirá drásticamente en 2026, de acuerdo con CODIP y la Revista Constructivo.

Ante la magnitud del recorte, el Ministerio de Vivienda autorizó en marzo de 2026 una transferencia de emergencia de S/ 519 millones al Fondo Mivivienda para la modalidad de Construcción en Sitio Propio, según la Resolución Ministerial N° 065-2026-VIVIENDA publicada en el Diario Oficial El Peruano. La medida mitiga parcialmente el impacto, pero no revierte la tendencia fiscal restrictiva.

Un entorno de subsidios reducidos exige exactamente el tipo de liderazgo que privilegia la estructuración técnica sobre la especulación: capacidad de navegar marcos regulatorios, articular financiamiento mixto y gestionar riesgo político. En este contexto, perfiles como los de Zambrano y Lazarte ganan relevancia estratégica. La regulación de infraestructura, ámbito de Zambrano en Ositran, determina la viabilidad de proyectos habitacionales en zonas de expansión urbana. La experiencia en destrabe de proyectos que caracteriza a Lazarte resulta crítica cuando el capital público se contrae y la iniciativa privada debe compensar con eficiencia de ejecución.

Los desarrolladores que participan en los encuentros regionales de GRI Institute, como Peru GRI, reconocen que la contracción fiscal obliga a redefinir alianzas. El capital corporativo chileno que ingresa al mercado peruano, representado por firmas como Echeverría Izquierdo y Paz Corp, busca contrapartes institucionales sólidas. La preferencia por interlocutores con credenciales técnicas verificables y trayectoria regulatoria se acentúa en un ciclo donde los subsidios estatales dejan de ser el motor principal de la demanda en segmentos de vivienda social.

La región andina ante un cambio de paradigma en sus redes de decisión

El fenómeno observado en Perú tiene implicaciones para toda la región andina. Colombia, Chile y los mercados centroamericanos enfrentan dinámicas similares: transición generacional en el liderazgo empresarial, mayor escrutinio regulatorio sobre estructuras de governance y presión de inversores institucionales por estándares ESG que incluyen diversidad en posiciones de decisión.

El liderazgo femenino en el real estate andino no es una tendencia aspiracional; es una respuesta funcional a las fallas estructurales que el colapso de figuras tradicionales expuso en 2026. La capacidad de Verónica Zambrano de sostener la presidencia de un organismo regulador clave durante un periodo de alta rotación política, o la influencia de Paola Lazarte en la estructuración de proyectos complejos tras su gestión ministerial, representan modelos de liderazgo que el mercado está premiando con estabilidad y acceso a capital.

La comunidad de líderes que integra GRI Institute ha identificado esta transición como uno de los ejes de análisis para sus encuentros regionales en 2026. La pregunta para los inversores y desarrolladores ya no es si la composición de las mesas de decisión importa, sino cómo acelerar la incorporación de perfiles que demuestren la combinación de rigor técnico, conocimiento regulatorio y capacidad de ejecución que el ciclo actual exige.

El real estate andino se encuentra en un punto de bifurcación. Los actores que comprendan que la gobernanza institucional ha reemplazado al capital relacional como factor determinante de éxito tendrán ventaja competitiva. Quienes sigan operando con las lógicas del ciclo anterior enfrentarán el mismo destino que los nombres que dominaron los titulares de febrero de 2026, esta vez no por sus logros, sino por sus procesos de liquidación.

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