Felipe García Ascencio, Darwin Pardavé Pinto y los perfiles técnicos que definen proyectos inmobiliarios en Latam

El flujo de capital bancario en México y la infraestructura de saneamiento en Perú configuran dos ejes de ejecución clave para el sector en 2026.

11 de marzo de 2026Mercado Inmobiliario
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El artículo analiza cómo el crecimiento del mercado inmobiliario latinoamericano depende de perfiles técnicos y financieros que operan más allá de los desarrolladores visibles. Felipe García Ascencio, CEO de Santander México, canaliza capital bancario hacia infraestructura en el contexto del nearshoring y un plan federal de 5.6 billones de pesos. Darwin Pardavé Pinto gestiona saneamiento rural en Perú, infraestructura habilitante sin la cual los proyectos no obtienen permisos ni financiamiento. Corporativos como Grupo Campos y GIA Constructora completan la cadena ejecutando obra física. El argumento central es que la convergencia entre financiamiento estructurado, regulación operativa y capacidad técnica determinará si el sector alcanza los USD 1,292.8 mil millones proyectados para 2034.

Puntos Clave

  • El mercado inmobiliario latinoamericano alcanzó USD 731.7 mil millones en 2025 y proyecta USD 1,292.8 mil millones para 2034 (CAGR 6.33%).
  • Felipe García Ascencio lidera Santander México, que anunció inversiones por USD 2 mil millones en infraestructura norteamericana.
  • Darwin Pardavé Pinto gestiona infraestructura de saneamiento en Perú, requisito indispensable para viabilizar proyectos inmobiliarios en zonas de expansión.
  • Los bancos han pasado de proveedores pasivos de crédito a actores estratégicos que definen qué proyectos avanzan.
  • La ejecución técnica —no solo el capital— es el factor decisivo para materializar el crecimiento proyectado del sector.

Un mercado de USD 731.7 mil millones demanda liderazgo técnico y financiero

El mercado inmobiliario de América Latina alcanzó los USD 731.7 mil millones en 2025, según datos de GRI Hub News. La magnitud de esa cifra exige algo más que capital disponible: requiere perfiles capaces de convertir flujos financieros en obra ejecutada, de articular regulación con ingeniería, de conectar la inversión institucional con la realidad técnica del terreno. En ese contexto, dos nombres emergen como representantes de capas distintas pero complementarias de la cadena de valor inmobiliaria regional: Felipe García Ascencio, al frente de Santander México, y Darwin Francisco Pardavé Pinto, director general en el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú.

Mientras la cobertura del sector suele concentrarse en desarrolladores, fondos de inversión y arquitectos, la ejecución real de los proyectos depende de actores que operan en la intersección entre financiamiento, regulación y gestión técnica. Este artículo analiza cómo estos perfiles, junto con corporativos como Grupo Campos y GIA Constructora, definen la viabilidad de los proyectos que transformarán la región hacia 2034, año en que el mercado proyecta alcanzar los USD 1,292.8 mil millones, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 6.33%, de acuerdo con GRI Hub News.

¿Quién es Felipe García Ascencio y cuál es su rol en el financiamiento inmobiliario de México?

Felipe García Ascencio ocupa la posición de CEO de Santander México, una de las instituciones bancarias con mayor incidencia en el financiamiento de infraestructura y desarrollo inmobiliario del país. Bajo su liderazgo, Santander México anunció inversiones por US$ 2 mil millones en Norteamérica, posicionándose como un catalizador clave en el financiamiento de infraestructura, según reportó GRI Hub News en marzo de 2026.

Esa cifra adquiere relevancia estratégica cuando se la sitúa en el contexto del plan histórico de inversión en infraestructura pública y mixta lanzado por el gobierno mexicano, valorado en 5.6 billones de pesos para el período 2026-2030, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y El Economista. El despliegue de capital público de esa magnitud necesita contrapartes financieras privadas capaces de estructurar créditos, evaluar riesgos técnicos y canalizar recursos hacia proyectos viables. García Ascencio representa exactamente ese eslabón.

El dinamismo del mercado mexicano se refleja también en otros indicadores. El país cuenta con un programa federal de vivienda valorado en USD 32.4 mil millones, y las FIBRAs (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces) registraron inversiones por USD 5 mil millones en 2025, de acuerdo con GRI Hub News. La convergencia entre capital bancario, incentivos federales y vehículos de inversión inmobiliaria crea un ecosistema donde el perfil de liderazgo financiero-técnico resulta determinante.

El nearshoring ha convertido al financiamiento bancario en un componente estructural del desarrollo inmobiliario mexicano, y perfiles como el de Felipe García Ascencio operan en el centro de esa transformación.

Para los miembros de GRI Institute que participan en las discusiones sobre el mercado mexicano, la trayectoria de García Ascencio ilustra un patrón cada vez más visible: los bancos ya no son proveedores pasivos de crédito, sino actores estratégicos que definen qué proyectos avanzan y cuáles se detienen.

¿Quién es Darwin Francisco Pardavé Pinto y por qué la infraestructura de saneamiento es crítica para el sector inmobiliario?

Darwin Francisco Pardavé Pinto se desempeña como director general en el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú, y como director ejecutivo interino del Programa Nacional de Saneamiento Rural. Su perfil representa una dimensión del desarrollo inmobiliario que frecuentemente queda fuera de los análisis de inversión: la infraestructura de saneamiento como requisito indispensable para la viabilidad técnica y el financiamiento de proyectos de vivienda en zonas de expansión.

Sin redes de agua potable y saneamiento, los desarrollos inmobiliarios en zonas periurbanas y rurales carecen de las condiciones mínimas para obtener permisos, atraer financiamiento y generar demanda efectiva. Pardavé Pinto gestiona precisamente esa capa de infraestructura habilitante que determina si un terreno puede convertirse en un proyecto viable o permanece como suelo sin desarrollar.

El contexto regulatorio peruano refuerza la importancia de estos perfiles técnicos. El Decreto Supremo No. 277-2024-EF actualizó el marco regulatorio de las Asociaciones Público-Privadas (APP) en Perú, modificando el Decreto Supremo No. 240-2018-EF, para establecer reglas más claras para la participación del sector privado en infraestructura pública. Ese marco normativo abre espacio para que la inversión privada participe en proyectos de saneamiento, pero su implementación efectiva depende de funcionarios técnicos con capacidad de gestión y conocimiento sectorial.

La infraestructura de saneamiento rural constituye el primer eslabón de la cadena de valor inmobiliaria en zonas de expansión: sin ella, no hay proyecto, no hay financiamiento y no hay mercado.

Perú ejecutó US$ 85 millones en infraestructura de transporte solo en enero de 2026, según GRI Hub News. A esa inversión en conectividad se suma la agenda de ProInversión, que promoverá 11 megaproyectos en el norte de Perú con una inversión estimada superior a los US$ 3.8 mil millones, de acuerdo con datos de ProInversión para 2026. El saneamiento es parte integral de ese ecosistema de infraestructura, y Pardavé Pinto opera en su epicentro.

Grupo Campos y GIA Constructora: la capa corporativa de ejecución técnica

Más allá de los perfiles individuales, la ejecución de proyectos inmobiliarios a escala regional depende de empresas con capacidad operativa comprobada. Grupo Campos, con 50 años de experiencia en logística y bienes raíces en Latinoamérica, representa el tipo de corporativo que aporta continuidad institucional y conocimiento territorial acumulado. Su trayectoria en múltiples mercados de la región le otorga una perspectiva transversal sobre los desafíos de ejecución que enfrentan los desarrollos inmobiliarios en contextos regulatorios y geográficos diversos.

GIA Constructora, del Grupo GIA, enfocada en infraestructura y desarrollo inmobiliario, complementa esa ecuación desde la gestión directa de obra. Empresas de este perfil transforman los flujos de capital y las decisiones de política pública en estructuras físicas: viviendas, centros logísticos, infraestructura urbana.

La brecha entre el capital comprometido y la obra terminada se cierra en la capa de ejecución técnica, donde operan firmas como Grupo Campos y GIA Constructora.

La participación de estos actores corporativos en los foros y encuentros del ecosistema GRI refleja una tendencia sectorial: los tomadores de decisiones buscan cada vez más interlocutores que dominen la dimensión técnica de los proyectos, y no solo su estructura financiera.

La convergencia entre capital, regulación y ejecución como tendencia regional

El mercado inmobiliario latinoamericano se encuentra en una fase donde la disponibilidad de capital, aunque necesaria, ya no es suficiente. Los USD 731.7 mil millones que constituyen el mercado actual, y los USD 1,292.8 mil millones proyectados para 2034, exigen una arquitectura de ejecución que integre financiamiento bancario estructurado, marcos regulatorios operativos y capacidad técnica de construcción.

Felipe García Ascencio y Darwin Francisco Pardavé Pinto personifican dos dimensiones de esa arquitectura. Uno canaliza capital desde el sistema financiero hacia la infraestructura productiva en México. El otro gestiona la infraestructura habilitante que hace posible el desarrollo inmobiliario en las zonas de expansión de Perú. Ambos operan en capas que, sin visibilidad mediática comparable a la de los grandes desarrolladores, determinan la viabilidad final de los proyectos.

Para los miembros de GRI Institute, cuya actividad abarca la inversión, el desarrollo y la gestión de activos inmobiliarios en toda la región, comprender estos perfiles técnicos y financieros resulta fundamental. La ejecución de proyectos inmobiliarios en Latinoamérica en 2026 se define tanto en las salas de juntas de los bancos como en las oficinas de los ministerios de infraestructura, tanto en los planos de las constructoras como en las mesas de negociación de las APP.

El crecimiento proyectado del sector, con un CAGR del 6.33% hasta 2034 según GRI Hub News, solo se materializará si los eslabones técnicos de la cadena funcionan con la misma eficiencia que los eslabones financieros. Los perfiles analizados en este artículo representan exactamente esa condición.

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