Egis, UrbanHub y la capa operativa que decide qué se construye en México

Las firmas de ingeniería, consultoría y gestión de proyectos reconfiguran el pipeline de infraestructura en 2026, en un mercado de 5.6 billones de pesos donde e

20 de febrero de 2026Mercado Inmobiliario
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

El artículo analiza cómo una capa intermedia de firmas de ingeniería, consultoría y operación de activos está reconfigurando el panorama de infraestructura en México. Con un Plan de Inversión 2026-2030 que contempla 5.6 billones de pesos —1.7 billones solo para 2026—, la tesis central sostiene que el verdadero cuello de botella ya no es el capital disponible, sino la capacidad técnica para convertirlo en proyectos ejecutables. Egis, grupo francés de ingeniería, lidera esta tendencia con una inversión de 1,000 millones de dólares para Norteamérica y planes de duplicar su presencia en México. En el sector habitacional, UrbanHub opera más de 1,300 apartamentos bajo el modelo multifamily en Ciudad de México, mientras Estrategia Urbana ha completado más de 70 desarrollos. Ambas representan una nueva categoría de operador que integra desarrollo, estrategia urbana y gestión de largo plazo. La convergencia de una regulación que redefine las asociaciones público-privadas, la profesionalización del liderazgo en firmas como SAAM y la creación del Consejo para la Promoción de Inversiones señala no solo un nuevo ciclo de inversión, sino una reconfiguración profunda del ecosistema de ejecución de infraestructura en México.

Puntos Clave

El cuello de botella en infraestructura mexicana ya no es el financiamiento, sino la capacidad de estructuración, diseño y gestión. Egis invertirá 1,000 millones de dólares en Norteamérica y busca duplicar su tamaño en México para 2026. Operadores como UrbanHub redefinen el sector habitacional integrando desarrollo, operación y estrategia urbana en un modelo continuo. El Plan de Infraestructura 2026-2030 contempla 5.6 billones de pesos en inversión mixta y pública. Las consultoras de ingeniería y gestión de proyectos se convierten en los verdaderos gatekeepers del pipeline de infraestructura.

Egis, UrbanHub y la capa operativa que decide qué se construye en México

El debate sobre infraestructura en América Latina suele girar en torno a dos polos: el capital que financia y las constructoras que ejecutan. Entre ambos, sin embargo, opera una capa intermedia —ingeniería, project management, estrategia urbana, operación de activos— que determina qué proyectos resultan viables, dónde se ubican y bajo qué estándares se desarrollan. En México, esa capa está experimentando una transformación acelerada. Firmas globales como Egis redoblan su apuesta, operadores de infraestructura habitacional como UrbanHub consolidan un modelo propio, y la llegada de nuevos liderazgos en empresas como SAAM señala un ciclo de profesionalización que trasciende la mera inyección de recursos.

Esta reconfiguración no ocurre en el vacío. El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, anunciado por la Presidencia de la República y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, contempla una inversión total mixta y pública de 5.6 billones de pesos. Solo para 2026, el gobierno federal proyecta 1.7 billones de pesos en inversión mixta en infraestructura —900 mil millones de pesos públicos y 722 mil millones de pesos privados y mixtos—, según la SHCP. El volumen es considerable. Pero la pregunta relevante ya no es cuánto dinero hay disponible, sino quién posee la capacidad técnica para convertir ese capital en proyectos ejecutables.

La tesis central es directa: en el ciclo 2026-2030, las firmas de ingeniería, consultoría y operación de activos tendrán mayor influencia sobre el pipeline de infraestructura mexicano que muchos fondos de inversión. El cuello de botella ya no es el financiamiento; es la capacidad de estructuración, diseño y gestión.

¿Por qué las consultoras de ingeniería ganan peso estratégico frente al capital puro?

La respuesta se encuentra en la complejidad creciente del entorno regulatorio y en la escala de los proyectos que México necesita ejecutar simultáneamente. La propuesta de Ley de Infraestructura para el Bienestar, anunciada en noviembre de 2025, busca reformar el esquema de Asociaciones Público-Privadas (APP), priorizando "inversiones mixtas" donde el Estado retiene mayor control y se eliminan contratos considerados desventajosos. Esto implica que las reglas del juego para la participación privada están en proceso de redefinición. En ese contexto, las firmas capaces de navegar la interfaz entre lo público y lo privado —con competencias de ingeniería, gestión regulatoria y estructuración técnica— se convierten en actores indispensables.

Egis ilustra esta dinámica con claridad. El grupo francés de ingeniería y movilidad anunció una inversión de 1,000 millones de dólares para Norteamérica —con el 80% destinado a México, Estados Unidos y Canadá— para el periodo 2025-2028, según Revista Infraestructura y el propio Egis Group. Laurent Germain, CEO de Egis Group, ha señalado que la compañía busca duplicar su tamaño en México para 2026, equilibrando su cartera en una proporción 50/50 entre proyectos públicos y privados. La Línea 4 del Tren Ligero de Guadalajara, operada con participación de Egis, inició operaciones formales en enero de 2026 tras su inauguración en diciembre de 2025, según el Gobierno de Jalisco y Siteur.

El dato relevante no es solo la magnitud de la inversión, sino la naturaleza del posicionamiento. Egis no construye; estructura, diseña y gestiona. Su expansión refleja una lectura precisa del mercado mexicano: la demanda más aguda no es de capital ni de capacidad constructiva bruta, sino de sofisticación técnica para proyectos que involucran movilidad urbana, infraestructura logística vinculada al nearshoring y transición energética.

Las firmas que dominan la ingeniería de factibilidad y el project management se están convirtiendo en los verdaderos gatekeepers del pipeline de infraestructura latinoamericano.

¿Cómo redefinen UrbanHub y Estrategia Urbana el concepto de operador en el sector habitacional?

Si Egis representa la capa operativa en infraestructura de movilidad y gran escala, UrbanHub y Estrategia Urbana encarnan una tendencia equivalente en el ámbito residencial y urbano. La distinción es importante: no se trata de desarrolladores convencionales que construyen y venden, sino de firmas que integran desarrollo, operación y estrategia urbana en un modelo continuo.

UrbanHub, dirigida por Alfredo Marín Pasos, ha desarrollado más de 65,000 metros cuadrados de espacios residenciales y opera más de 1,300 apartamentos bajo el modelo multifamily en Ciudad de México, según información oficial de la compañía. El modelo multifamily —vivienda en renta institucional— representa una categoría de infraestructura habitacional donde la capacidad operativa a largo plazo importa tanto como la construcción inicial. Las proyecciones compartidas en el marco de GRI Residential Mexico 2026 apuntan a un crecimiento sostenido del sector multifamily en México ante la demanda de vivienda en renta institucional para el periodo 2026-2030.

Por su parte, Estrategia Urbana, liderada por Jonathan Cohen, ha completado más de 70 desarrollos y construido más de 2,900 unidades de vivienda, según datos disponibles a través de GRI Club. Ambas firmas operan en un ecosistema donde la planificación urbana, la densificación inteligente y la operación de activos residenciales convergen. No son constructoras en el sentido tradicional; son operadores de infraestructura habitacional.

Esta evolución responde a una realidad demográfica y económica. Las ciudades mexicanas, particularmente la Ciudad de México y Guadalajara, enfrentan una demanda creciente de vivienda bien localizada que el modelo de desarrollo periférico ya no puede satisfacer. Las firmas que combinan capacidad de desarrollo con visión de estrategia urbana y operación de largo plazo ocupan un nicho que ni los grandes desarrolladores ni los fondos de inversión pueden cubrir por sí solos.

El operador de infraestructura habitacional —que desarrolla, diseña y gestiona— emerge como una categoría de actor distinta al desarrollador tradicional, con implicaciones profundas para la institucionalización del mercado de vivienda en renta.

¿Qué señala el nuevo liderazgo de SAAM sobre la profesionalización del sector?

La designación de Hernán Gómez Cisternas como Gerente General (CEO) de SAAM a partir del 1 de febrero de 2026, según Portal Portuario y la propia compañía, añade otra dimensión al análisis. SAAM, operador portuario y de remolcadores con presencia significativa en América Latina, representa la infraestructura logística que sostiene las cadenas de suministro regionales. Un cambio de liderazgo en una firma de esta escala, en un momento donde el nearshoring redefine los flujos comerciales de México, no es un evento corporativo menor.

La creación del Consejo para la Promoción de Inversiones, instalado el 3 de diciembre de 2025 y coordinado por Altagracia Gómez Sierra, con participación de empresarios como Carlos Slim y Bernardo Gómez, refuerza la tesis de que el gobierno mexicano busca articular proyectos de inversión mixta con una arquitectura institucional más definida. Este consejo opera como un puente entre la agenda pública y la capacidad ejecutiva del sector privado.

La convergencia es notable: regulación que redefine la participación privada, firmas de ingeniería global que duplican su apuesta, operadores habitacionales que profesionalizan la vivienda en renta, liderazgos renovados en infraestructura logística y un órgano de coordinación público-privado. Lo que emerge no es simplemente un ciclo de inversión, sino una reconfiguración del ecosistema de ejecución.

Las implicaciones para la inversión cross-border en América Latina

Para los inversores y operadores que participan en el ecosistema de GRI Institute —a través de encuentros como GRI Real Estate Mexico o las mesas de discusión sobre infraestructura latinoamericana—, la lectura estratégica es clara. El pipeline de infraestructura mexicano para 2026-2030 es ambicioso en escala, pero su materialización dependerá menos de la disponibilidad de capital y más de la profundidad del ecosistema de firmas capaces de estructurar, diseñar, gestionar y operar.

Las consultoras de ingeniería como Egis, los operadores de infraestructura habitacional como UrbanHub, los desarrolladores con visión de estrategia urbana como Estrategia Urbana y los operadores logísticos como SAAM conforman esa capa intermedia que traduce intención de inversión en activos funcionales. Comprender su lógica, sus limitaciones de capacidad y sus estrategias de crecimiento resulta tan relevante como analizar flujos de capital o rendimientos esperados.

El mercado mexicano de infraestructura en 2026 no se define solo por sus 5.6 billones de pesos en inversión proyectada. Se define por la pregunta de quién tiene la capacidad técnica y operativa para ejecutar. Las firmas que responden a esa pregunta son las que reconfiguran, silenciosamente, el mapa de lo que se construye en el país.


GRI Institute acompaña esta transformación a través de su comunidad de líderes en real estate e infraestructura en América Latina, generando espacios de análisis y encuentro donde las decisiones estratégicas del sector se discuten antes de convertirse en titulares.

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