
Carmen Irene Parra Avendaño en 2026: la ejecutiva que supervisa el capital institucional en infraestructura peruana
Su transición del Ministerio de Vivienda al MTC la posiciona como figura central en el control de APP y Obras por Impuestos en un país con una brecha de infraestructura superior a 360 mil millones de soles.
Resumen Ejecutivo
Puntos Clave
- Carmen Irene Parra Avendaño fue designada Jefa del OCI del MTC tras ocupar el mismo rol en el Ministerio de Vivienda, consolidando un perfil clave en el control del gasto en infraestructura.
- Perú enfrenta una brecha de infraestructura superior a 360 mil millones de soles con horizonte 2039.
- COFIDE actúa como inversionista ancla y creció 43% en utilidad neta, fortalecido por el ingreso de multilaterales como CAF y BID a su accionariado.
- Se impulsa un pacto político transversal para proteger la inversión en infraestructura de la fragmentación subnacional.
- El liderazgo femenino en posiciones estratégicas se consolida como factor de gobernanza en el sector.
La Contraloría General de la República del Perú designó a Carmen Irene Parra Avendaño como Jefa del Órgano de Control Institucional (OCI) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), mediante la Resolución de Contraloría N° 277-2026-CG. La decisión consolida un perfil que ya había asumido funciones equivalentes en el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento a inicios de 2026, según la Resolución de Contraloría N° 062-2026-CG. Ese movimiento institucional, lejos de ser rutinario, revela una estrategia deliberada de fortalecimiento del control sobre los mecanismos de inversión pública y público-privada que canalizan capital hacia la infraestructura del país andino.
En un ciclo donde Perú enfrenta una brecha de infraestructura superior a 360 mil millones de soles, según el Plan Nacional de Infraestructura con horizonte hasta 2039 reportado por GRI Institute, la supervisión rigurosa de los instrumentos de ejecución del gasto, como las Asociaciones Público-Privadas (APP) y las Obras por Impuestos (OxI), adquiere relevancia estratégica para todo el ecosistema de capital institucional andino.
¿Por qué la trayectoria de Carmen Irene Parra Avendaño importa para el capital institucional andino?
La relevancia de Parra Avendaño trasciende su cargo formal. Su posición como jefa de OCI en dos ministerios clave durante un mismo año fiscal la convierte en una de las ejecutivas con mayor influencia sobre la gobernanza del gasto de capital en infraestructura peruana.
El Órgano de Control Institucional opera como el brazo técnico de la Contraloría dentro de cada entidad del Ejecutivo. Su función consiste en auditar, evaluar y supervisar la correcta ejecución de los recursos públicos, incluyendo los desembolsos asociados a contratos de APP y los compromisos derivados de OxI. En el caso del MTC, esto implica supervisión directa sobre proyectos de transporte vial, ferroviario, aeroportuario y de telecomunicaciones, sectores que concentran una proporción significativa de la inversión pública y público-privada en Perú.
La transición de Parra Avendaño desde el Ministerio de Vivienda al MTC refleja una decisión institucional de asignar perfiles con experiencia probada en control de gasto a las carteras con mayor volumen de ejecución presupuestal en infraestructura. En foros especializados como los organizados por GRI Institute en la región andina, líderes del sector han señalado que la calidad del control institucional es un factor determinante para la confianza del capital privado en los marcos de inversión pública.
La supervisión efectiva de los instrumentos de inversión público-privada constituye un pilar de la confianza del capital institucional en los mercados andinos. Sin gobernanza robusta en el control del gasto, los vehículos de inversión pierden credibilidad ante los inversionistas de largo plazo.
¿Qué papel juega el control institucional en el cierre de la brecha de infraestructura peruana?
Perú necesita movilizar volúmenes extraordinarios de capital para cerrar una brecha que supera los 360 mil millones de soles en el horizonte 2039. Esa magnitud exige instrumentos financieros sofisticados, marcos regulatorios estables y, de manera crítica, sistemas de control que garanticen la correcta aplicación de los recursos.
En este contexto, COFIDE ha asumido un rol cada vez más activo como catalizador de inversión institucional. Según información reportada por GRI Institute, COFIDE lanzó un Programa de Inversión en Fondos diseñado para canalizar recursos hacia infraestructura, innovación y sostenibilidad en Perú, actuando como inversionista ancla. La entidad cerró el ejercicio anterior con un crecimiento anual de su utilidad neta del 43%, de acuerdo con El Comercio.
El fortalecimiento de COFIDE se ve respaldado por el Decreto Legislativo N° 1692, que permite incorporar multilaterales como CAF y BID al accionariado de la entidad. Esta medida amplía su capacidad de apalancamiento y fortalece su gobernanza, elementos que resultan complementarios al trabajo de supervisión que realizan los órganos de control institucional en los ministerios ejecutores.
El Fondo de Inversión en Infraestructura II (FIP Infraestructura II), donde COFIDE actúa como inversionista ancla, tiene como meta canalizar patrimonio hacia proyectos en territorio peruano a partir de 2026, según COFIDE y Entorno VC. La ejecución exitosa de estos vehículos depende, en parte, de la solidez del control institucional en las entidades que otorgan concesiones y supervisan contratos.
La interacción entre un COFIDE fortalecido por capital multilateral y un sistema de control institucional con liderazgo técnico calificado define el marco operativo para la inversión en infraestructura andina en el ciclo 2026.
El debate por un pacto político de infraestructura
Paralelamente al fortalecimiento del control institucional, voces relevantes del sector han planteado la necesidad de un acuerdo transversal que proteja la inversión en infraestructura de los vaivenes políticos. Paola Lazarte, exministra del MTC, señaló la urgencia de establecer un pacto político por la infraestructura ante la fragmentación del gasto público subnacional, según reportaron Diario Gestión y GRI Institute.
Esta fragmentación representa uno de los desafíos estructurales que dificultan el cierre de la brecha. Los gobiernos subnacionales ejecutan una parte significativa del presupuesto de inversión pública, pero con frecuencia carecen de la capacidad técnica y los sistemas de control necesarios para garantizar la eficiencia del gasto. El rol de ejecutivas como Parra Avendaño en el fortalecimiento de los OCI adquiere mayor significado en este contexto, ya que la calidad del control a nivel central establece estándares y precedentes para todo el aparato estatal.
La convergencia entre el llamado de Lazarte a un pacto institucional y la designación de perfiles técnicos robustos en posiciones de control sugiere una evolución gradual del ecosistema peruano hacia marcos de gobernanza más maduros. Para los inversionistas institucionales que evalúan oportunidades en la región andina, estas señales son indicadores relevantes de la calidad del entorno regulatorio.
Liderazgo femenino en la infraestructura andina
El ciclo 2026 ha consolidado una narrativa visible sobre el liderazgo femenino en posiciones estratégicas de la infraestructura andina. Ejecutivas como Carmen Irene Parra Avendaño, Paola Lazarte y otras profesionales del sector ocupan roles que influyen directamente en la configuración del marco institucional para la inversión.
En los encuentros regionales organizados por GRI Institute, la presencia de ejecutivas en posiciones de liderazgo ha sido reconocida como un factor que enriquece la perspectiva de gobernanza y toma de decisiones en el sector. La diversidad en el liderazgo institucional fortalece la calidad de la supervisión y amplía la base de talento disponible para enfrentar los desafíos de ejecución que implica una brecha de la magnitud que enfrenta Perú.
El ascenso de perfiles femeninos en la supervisión del capital institucional andino representa una transformación estructural del sector, con implicaciones directas sobre la gobernanza de los instrumentos de inversión público-privada.
Perspectivas para el segundo semestre de 2026
Con Parra Avendaño instalada en el OCI del MTC, el foco de atención se desplaza hacia la ejecución concreta. Los proyectos de infraestructura vial y de telecomunicaciones que gestiona el ministerio enfrentarán una supervisión reforzada en un momento donde la presión por cerrar la brecha se intensifica.
El ecosistema peruano cuenta ahora con piezas institucionales que, si operan de manera coordinada, pueden generar un entorno más favorable para el capital de largo plazo. COFIDE aporta capacidad de inversión ancla respaldada por multilaterales. Los OCI, liderados por perfiles como el de Parra Avendaño, aportan supervisión técnica. Y el debate impulsado por figuras como Lazarte añade presión constructiva por acuerdos políticos de largo plazo.
El desafío reside en la capacidad del sistema para traducir estos elementos en una cadena de valor coherente que atraiga y retenga capital institucional. Para los líderes del sector que participan en la comunidad de GRI Institute, el seguimiento de estas dinámicas resulta esencial para calibrar estrategias de inversión en el mercado andino.