
Radar de inversión: Egis, Sacyr y el mapa de concesiones que se disputan en México y los Andes en 2026-2028
Los operadores europeos concentran liquidez récord para capturar proyectos de infraestructura en América Latina. Este es el pipeline concreto que define la competencia.
Resumen Ejecutivo
Puntos Clave
- Egis destinará el 80% de su plan de 1.000 millones de dólares a México, EE.UU. y Canadá en infraestructura y movilidad.
- Sacyr dispone de más de 2.100 millones de euros en caja neta para nuevas concesiones, otorgándole ventaja competitiva clave.
- Chile planifica invertir 470.000 millones de dólares en infraestructura hasta 2055, con casi la mitad financiada por el sector privado.
- México atrae inversión por nearshoring, crecimiento demográfico y modernización logística, pero exige alianzas locales sólidas.
- La liquidez récord de operadores europeos les permite competir simultáneamente en múltiples geografías latinoamericanas.
Egis anunció un plan de inversión de 1.000 millones de dólares para los próximos cuatro años, con el 80 % destinado a México, Estados Unidos y Canadá en proyectos de infraestructura, movilidad y mantenimiento carretero. El dato, confirmado por Laurent Germain, CEO global de Egis, en febrero de 2025, marca un punto de inflexión en la estrategia de la firma francesa y sintetiza un fenómeno más amplio: los grandes operadores europeos están acelerando su despliegue de capital en América Latina con una agresividad que no se observaba desde la era de las primeras concesiones viales en la región.
Este radar de inversión mapea los principales movimientos de Egis, Sacyr y otros actores europeos relevantes en el corredor México-Andes para el ciclo 2026-2028, un período que concentra volúmenes significativos de licitaciones en transporte, agua y energía.
Egis en América Latina: de la ingeniería al capital concesional
La trayectoria reciente de Egis en la región refleja una evolución deliberada. En octubre de 2025, el grupo francés ingresó por primera vez al Top 10 de las firmas de diseño e ingeniería más relevantes de Latinoamérica en el ranking de Engineering News-Record (ENR), consolidando una presencia que había crecido de manera orgánica durante la última década.
El plan de 1.000 millones de dólares representa una apuesta concentrada: ocho de cada diez dólares se canalizarán hacia América del Norte, con México como epicentro operativo. La compañía busca expandir su operación en carreteras complejas, incluyendo túneles y puentes, y capitalizar la ola de inversión industrial derivada del nearshoring.
Laurent Germain ha señalado que México sumará 20 millones de habitantes en los próximos 20 años, alcanzando los 150 millones de personas, lo que detonará una demanda masiva de infraestructura en transporte, movilidad y parques industriales. Esa proyección demográfica sustenta la lógica de largo plazo detrás de la asignación de capital.
Egis concentra el 80 % de su plan de inversión de 1.000 millones de dólares en México, Estados Unidos y Canadá, posicionándose como uno de los operadores europeos con mayor apuesta relativa en la región norteamericana.
¿Qué capacidad financiera tienen los operadores europeos para competir en el ciclo 2026-2028?
La respuesta corta es: una capacidad sin precedentes recientes. El caso de Sacyr ilustra con precisión la dinámica.
Según datos publicados por CapitalMadrid en febrero de 2026, Sacyr generó un flujo de caja operativo de 1.359 millones de euros durante 2025, un incremento del 5 % respecto al ejercicio anterior. Ese resultado fue impulsado por la adjudicación de cinco nuevas concesiones que suman una inversión agregada de 1.600 millones de euros.
El dato más revelador para el ciclo que viene es la posición de liquidez: Sacyr cuenta con una caja neta disponible para invertir en nuevos proyectos concesionales que supera los 2.100 millones de euros. Esa cifra convierte a la compañía española en uno de los jugadores con mayor capacidad de fuego inmediato en el mercado latinoamericano de infraestructura.
Sacyr dispone de más de 2.100 millones de euros en caja neta para nuevas concesiones, según CapitalMadrid, lo que le otorga una ventaja competitiva significativa en las licitaciones del ciclo 2026-2028 en América Latina.
La compañía proyecta liderar el desarrollo de proyectos greenfield a nivel global para 2033, siguiendo su Plan Estratégico 2024-2027. Esa ambición ya se traduce en hechos concretos en la región andina.
Chile: el mercado que concentra la competencia más intensa
Chile actualizó en abril de 2026 el costo de su plan de infraestructura a largo plazo (2025-2055), elevándolo a 470.000 millones de dólares, según BNamericas. La estimación oficial prevé que casi la mitad de ese monto será financiada por el sector privado.
Esa señal fiscal y regulatoria explica la intensidad de la competencia. Durante el último año, Sacyr ganó concesiones clave en el país, incluyendo la planta de reúso de agua en Antofagasta, la desaladora de Coquimbo y la Ruta Pie de Monte, según CapitalMadrid. Estos proyectos abarcan segmentos distintos, desde infraestructura hídrica hasta vías de transporte, y reflejan la estrategia de diversificación sectorial dentro de un mismo mercado.
Chile planifica invertir 470.000 millones de dólares en infraestructura hasta 2055, con casi la mitad proveniente del sector privado, lo que convierte al país en el campo de batalla principal para los operadores europeos de concesiones en América Latina.
El volumen del plan chileno genera un efecto de atracción sobre otros operadores internacionales. Firmas como ACS, Ferrovial y Vinci mantienen operaciones activas en la región, aunque los datos verificados más recientes de adjudicaciones específicas en el ciclo 2026 se concentran en Chile, Estados Unidos y Canadá.
¿Cómo se configura el mapa competitivo en México para infraestructura concesionada?
México presenta un escenario diferente al andino. La convergencia del nearshoring, el crecimiento demográfico proyectado y la necesidad de modernizar corredores logísticos genera un pipeline de oportunidades que atrae tanto a operadores europeos como a constructoras locales con experiencia en consorcios internacionales.
GIA Constructora se mantiene como un actor local relevante en México, frecuentemente asociada en consorcio con grupos internacionales de gran escala para proyectos de infraestructura pesada. Esa dinámica de alianzas define en buena medida el formato competitivo del mercado mexicano: los grandes contratos tienden a adjudicarse a consorcios que combinan capacidad técnica global con conocimiento regulatorio y operativo local.
Egis, por su parte, busca posicionarse en un nicho específico dentro del mercado mexicano: carreteras de alta complejidad técnica, donde la experiencia en túneles y puentes representa una barrera de entrada para competidores menos especializados. La firma francesa complementa esa apuesta con servicios de movilidad urbana y mantenimiento carretero, ampliando su base de ingresos recurrentes.
El contexto competitivo en la región norteamericana también se ha intensificado. Operadores europeos están compitiendo agresivamente tanto en Latinoamérica como en Estados Unidos y Canadá, donde los procesos de precalificación para megaproyectos viales generan una dinámica de asignación de recursos que impacta directamente la disponibilidad de capital para licitaciones latinoamericanas.
Infraestructura logística e industrial: el segmento complementario
Paralelo al mercado de concesiones viales y de agua, el segmento de infraestructura logística e industrial muestra un apetito creciente en Chile y Perú. El desarrollo de parques industriales, centros de distribución y plataformas logísticas responde a la misma lógica demográfica y comercial que impulsa las concesiones de transporte.
Este segmento complementario amplía el universo de oportunidades para inversores institucionales que buscan exposición a infraestructura latinoamericana con perfiles de riesgo-retorno diferentes a los de las concesiones tradicionales.
Perspectiva estratégica para el ciclo 2026-2028
El mapa de concesiones en disputa en México y los Andes revela tres tendencias estructurales que los participantes de la industria deben considerar.
Primero, la liquidez de los operadores europeos alcanza niveles que les permiten competir simultáneamente en múltiples geografías. La caja neta de Sacyr, superior a 2.100 millones de euros, es representativa de esa capacidad.
Segundo, Chile se posiciona como el mercado con mayor profundidad de pipeline a largo plazo, con un plan de infraestructura de 470.000 millones de dólares que garantiza flujo de proyectos durante las próximas tres décadas.
Tercero, México presenta una oportunidad diferenciada basada en el crecimiento demográfico y el nearshoring, pero requiere alianzas locales sólidas para navegar el entorno regulatorio y operativo.
GRI Institute ha identificado estas dinámicas como temas centrales en sus encuentros de líderes de infraestructura en América Latina, donde ejecutivos de primer nivel de operadores, inversionistas y desarrolladores comparten inteligencia de mercado sobre procesos de licitación activos y estrategias de estructuración de consorcios. Los eventos regionales, como los programados para 2026 en el contexto de infraestructura y energía en Latinoamérica, reflejan el interés creciente de la comunidad de GRI Institute por entender la reconfiguración competitiva del sector.
El ciclo 2026-2028 será definido por la velocidad con la que los operadores conviertan liquidez en adjudicaciones concretas. Los datos disponibles sugieren que esa conversión ya está en marcha.