
COFIDE lanza programa de USD 100 millones y redefine la banca de desarrollo para infraestructura en Perú
Jorge Velarde impulsa nuevos vehículos de inversión mientras Perú enfrenta una brecha de infraestructura superior a 360 mil millones de soles hasta 2039.
Resumen Ejecutivo
Puntos Clave
- COFIDE lanza un Programa de Inversión en Fondos por USD 100 millones para infraestructura, innovación y sostenibilidad, actuando como inversionista ancla en fondos de capital privado.
- Perú enfrenta una brecha de infraestructura superior a 360 mil millones de soles hasta 2039.
- El Decreto Legislativo N° 1692 permite incorporar multilaterales como CAF y BID al accionariado de COFIDE, fortaleciendo su gobernanza y capacidad de apalancamiento.
- Ciudades intermedias como Arequipa, Trujillo y Chiclayo emergen como destinos prioritarios de inversión.
- Se demanda un pacto político por la infraestructura ante la fragmentación del gasto subnacional.
COFIDE destina USD 100 millones a un programa de inversión en fondos para infraestructura
En marzo de 2026, Jorge Velarde, presidente del Directorio de COFIDE, anunció el lanzamiento de un Programa de Inversión en Fondos por USD 100 millones, diseñado para canalizar recursos hacia infraestructura, innovación y sostenibilidad en Perú. La decisión marca un punto de inflexión en la estrategia de la corporación de fomento más antigua del país: COFIDE deja de operar exclusivamente como banca de segundo piso y asume un rol activo como inversionista ancla en vehículos de capital privado.
La primera operación concreta del programa fue la participación de COFIDE como inversionista ancla en el FIP Infraestructura II, gestionado por Unión para la Infraestructura (UPI), según informó Entorno VC en marzo de 2026. Este fondo tiene como meta alcanzar un patrimonio de entre USD 150 y USD 200 millones para destinar recursos a proyectos de energía, transporte, logística e infraestructura social en Perú durante el periodo 2026-2028.
La señal es clara: la banca de desarrollo peruana apuesta por la estructuración de capital a través de fondos de inversión en activos reales, un modelo que busca atraer coinversión privada y multiplicar el impacto fiscal de cada dólar público comprometido.
¿Por qué COFIDE fortalece su gobierno corporativo con capital multilateral?
El Decreto Legislativo N° 1692, vigente desde su publicación en octubre de 2024, promueve el fortalecimiento institucional de COFIDE al permitir la incorporación de organismos financieros multilaterales en su accionariado, con derecho a voto y bajo un régimen de acuerdos por mayoría calificada. Esta reforma responde a una necesidad estructural: dotar a la corporación de mecanismos de gobernanza que faciliten la coinversión con entidades como CAF y BID, reduciendo el riesgo percibido por inversionistas institucionales.
La apertura del accionariado a multilaterales representa un movimiento estratégico que alinea a COFIDE con las mejores prácticas internacionales de banca de desarrollo. Al incorporar socios con estándares rigurosos de supervisión, la entidad eleva su perfil crediticio y amplía su capacidad de apalancamiento para operaciones de infraestructura de largo plazo.
Para los líderes del sector que participan en las discusiones del GRI Institute sobre financiamiento de infraestructura en los Andes, esta reforma legislativa configura un nuevo escenario de oportunidades para la estructuración de deuda y equity en proyectos de gran escala.
La brecha de infraestructura peruana: más de 360 mil millones de soles hasta 2039
La magnitud del desafío que enfrenta Perú queda dimensionada por una cifra contundente: la brecha de infraestructura calculada para el periodo 2019-2039 supera los 360 mil millones de soles, con el sector transporte y la infraestructura social como las categorías de mayor déficit, según el Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad (PNIC) del Ministerio de Economía y Finanzas, referenciado en el Plan Estratégico de COFIDE 2022-2026.
Cerrar una brecha de esa envergadura exige movilizar capital público y privado en proporciones sin precedentes para la economía peruana. Los instrumentos tradicionales de gasto fiscal resultan insuficientes, lo que explica la migración hacia vehículos estructurados como fondos de inversión, fideicomisos y bonos temáticos.
COFIDE opera además el programa de garantías estatales Impulso Myperú, con un fondo total asignado de S/ 15,000 millones destinado a apoyar la recuperación económica, según datos de ALIDE y COFIDE correspondientes a diciembre de 2024. Si bien este programa tiene un alcance más amplio que la infraestructura pura, su volumen refleja la capacidad de la corporación para administrar recursos fiscales a escala significativa y sirve como referencia del músculo financiero que COFIDE puede desplegar cuando las prioridades políticas lo respaldan.
¿Qué papel juegan las ciudades intermedias en el nuevo mapa de inversión?
El capital de infraestructura en América Latina está migrando hacia ciudades intermedias, aquellas con poblaciones de entre 500 mil y 2 millones de habitantes, impulsado por la saturación operativa de las megaciudades y las dinámicas del nearshoring. Esta tendencia, documentada por GRI Hub News y analizada por actores del ecosistema como Proarquitectura, demanda proyectos con integración vertical que combinen transporte, logística, energía y conectividad digital en un mismo corredor de desarrollo.
Para Perú, esto significa que ciudades como Arequipa, Trujillo y Chiclayo podrían convertirse en destinos prioritarios de inversión en infraestructura durante los próximos años. El FIP Infraestructura II, con su enfoque en energía, transporte, logística e infraestructura social, está posicionado para capturar oportunidades en estos mercados secundarios, donde la relación riesgo-retorno puede resultar más atractiva que en Lima.
El ecosistema de capital privado peruano, donde operan family offices y gestores especializados, acompaña esta tendencia con estrategias de diversificación geográfica que buscan exposición a activos reales fuera de los mercados saturados de la capital.
Paola Lazarte y el llamado a un pacto político por la infraestructura
El contexto institucional en el que opera COFIDE no está exento de fricciones. Paola Lazarte, exministra de Transportes y Comunicaciones, señaló en junio de 2026 la urgencia de establecer un "pacto político por la infraestructura" y criticó la fragmentación del gasto público sin prioridades claras en los gobiernos subnacionales, según reportaron Diario Gestión y CanalB.
La fragmentación del gasto subnacional es uno de los obstáculos más persistentes para la ejecución de proyectos de infraestructura en Perú. Los gobiernos regionales y municipales reciben transferencias significativas pero carecen, en muchos casos, de capacidad técnica para estructurar y ejecutar proyectos complejos. Esta realidad refuerza el argumento a favor de vehículos centralizados de financiamiento, como los que COFIDE está impulsando, que permiten canalizar recursos hacia proyectos evaluados bajo criterios técnicos y financieros rigurosos.
Sin un acuerdo político que priorice la infraestructura como variable de competitividad nacional, los instrumentos financieros más sofisticados seguirán operando en un entorno de incertidumbre regulatoria que encarece el costo de capital.
Comparativa regional: el modelo peruano frente a sus pares andinos
En el contexto andino, COFIDE compite y colabora con entidades homólogas que cumplen funciones similares en Colombia y Chile. La Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) en Colombia ha consolidado un modelo de estructuración de asociaciones público-privadas para el programa de concesiones viales de cuarta generación (4G) y quinta generación (5G). CORFO en Chile, por su parte, opera con un enfoque más orientado hacia la innovación productiva y el escalamiento de empresas, aunque también participa en el financiamiento de infraestructura energética.
Lo que distingue al movimiento actual de COFIDE es la decisión de actuar como inversionista ancla en fondos de capital privado, un modelo que transfiere parte del riesgo de selección y gestión de proyectos a gestores especializados como UPI, mientras mantiene la capacidad de catalizar coinversión. Este enfoque es particularmente relevante para un mercado como el peruano, donde la profundidad del mercado de capitales local sigue siendo limitada en comparación con Chile o Colombia.
Los líderes que participan en los encuentros del GRI Institute en la región andina han identificado esta convergencia entre banca de desarrollo, fondos de inversión y alianzas multilaterales como uno de los ejes temáticos centrales para el periodo 2026-2028.
Perspectivas para 2026-2028
El pipeline de COFIDE para los próximos años estará definido por tres variables: la velocidad de despliegue del Programa de Inversión en Fondos de USD 100 millones, la capacidad del FIP Infraestructura II de alcanzar su meta de USD 150 a USD 200 millones en patrimonio comprometido, y la implementación efectiva del Decreto Legislativo N° 1692 para incorporar multilaterales al accionariado de la corporación.
La banca de desarrollo peruana dispone ahora de herramientas institucionales y financieras que no existían hace tres años. El desafío consiste en ejecutar con la velocidad y la escala que una brecha de más de 360 mil millones de soles exige. Cada trimestre de retraso en la estructuración de proyectos amplía el déficit de competitividad que Perú acumula frente a sus vecinos andinos y frente a las economías del sudeste asiático que compiten por los mismos flujos de nearshoring.
La infraestructura peruana necesita menos diagnósticos y más capital estructurado. COFIDE, bajo el liderazgo de Jorge Velarde, ha dado el primer paso concreto.