Banca de desarrollo en los Andes: USD 10.000 millones de CAF y el nuevo rol de COFIDE, FDN y CORFO en infraestructura

Jorge Velarde, Rafael Herz y los instrumentos públicos que movilizan capital privado hacia transporte, energía e infraestructura digital en Perú, Chile y Colombia entre 2026 y 2031.

12 de junio de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

CAF anunció USD 10.000 millones para infraestructura andina entre 2026 y 2031, el mayor compromiso multilateral en una sola ventana temporal para la región. Este capital se articula con planes nacionales de Perú (144.117 millones de soles), Chile (USD 8.614 millones en concesiones) y Colombia, donde la FDN y Bancóldex lideran la estructuración financiera. La banca de desarrollo andina ha transitado de otorgar créditos directos a actuar como inversionista ancla y estructurador, complementando al capital privado. COFIDE invierte en fondos de private equity, la FDN estructura APP y Chile apuesta por marcos regulatorios que reducen la intervención directa, generando un modelo de complementariedad que acelera cierres financieros.

Puntos Clave

  • CAF compromete USD 10.000 millones en cinco años para infraestructura física, digital, energía y movilidad en la región andina.
  • Perú destina 144.117 millones de soles en su Plan Nacional de Infraestructura 2026-2031; COFIDE lanza programa de USD 100 millones como inversionista ancla en fondos privados.
  • Chile proyecta USD 8.614 millones en concesiones 2025-2026 y un plan a 30 años con más de 22.000 proyectos.
  • La banca de desarrollo andina evoluciona de prestamista directo a estructurador que cataliza capital privado.
  • La FDN en Colombia estructura APP para hacerlas bancables ante inversionistas institucionales.

USD 10.000 millones de CAF abren un ciclo sin precedentes para la infraestructura andina

CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, anunció una inversión de USD 10.000 millones en los próximos cinco años para impulsar proyectos de integración regional enfocados en infraestructura física y digital, energía y movilidad, según informó El País en mayo de 2026. La cifra marca el volumen de capital público multilateral más alto comprometido en una sola ventana temporal para la región andina y establece el contexto en el que operan las bancas de desarrollo nacionales de Perú, Chile y Colombia.

Este compromiso no actúa de manera aislada. Se inserta en un ecosistema donde instituciones como COFIDE en Perú, la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) en Colombia y los instrumentos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en Chile están redefiniendo su función: de prestamistas directos a estructuradores e inversionistas ancla que catalízan la entrada de capital privado.

La banca de desarrollo andina se ha convertido en la variable determinante para la viabilidad financiera de las asociaciones público-privadas (APP) que dominan el pipeline de infraestructura en la región.

¿Cuánto capital público está comprometido en infraestructura en Perú, Chile y Colombia?

Las cifras agregadas revelan un pipeline de inversión pública en infraestructura de magnitud considerable para el período 2026-2031.

Perú: 144.117 millones de soles en el Plan Nacional de Infraestructura

El Plan Nacional de Infraestructura 2026-2031, publicado por la Presidencia del Consejo de Ministros y reportado por BNamericas en junio de 2026, contempla inversiones por 144.117 millones de soles para cerrar brechas en sectores clave como transporte, energía y saneamiento. Este plan constituye la hoja de ruta que define las prioridades de asignación de recursos públicos y orienta las decisiones de estructuración financiera de COFIDE.

El Decreto Legislativo N.° 1692, actualmente vigente, otorgó a COFIDE nuevas facultades para promover el desarrollo sostenible del país mediante el fomento de los mercados financieros, la inversión y la movilización de capital en favor de proyectos de infraestructura e inversión productiva. Esta habilitación normativa transformó el mandato institucional de COFIDE y le permitió actuar como inversionista directo en vehículos de capital privado.

En diciembre de 2025, COFIDE lanzó un programa de USD 100 millones para movilizar capital hacia infraestructura en Perú. La primera operación consistió en una inversión ancla de USD 6,5 millones en el Fondo de Inversión en Infraestructura II de SURA Investments, según información oficial de la entidad. Jorge Velarde, presidente del Directorio de COFIDE, lidera esta estrategia con una trayectoria previa como Director de Fondos e Inversiones de Impacto en CAF, donde gestionó un portafolio de más de 80 inversiones, de acuerdo con registros de GRI Institute y El Comercio.

La decisión de COFIDE de posicionarse como inversionista ancla en fondos de private equity, en lugar de otorgar créditos directos, representa un cambio estructural en la forma en que la banca de desarrollo peruana participa en infraestructura.

Chile: USD 8.614 millones en concesiones y un plan a 30 años

Chile presenta dos capas de planificación complementarias. La Cartera de Concesiones 2025-2026 del Ministerio de Obras Públicas incluye 15 proyectos estratégicos de infraestructura con una inversión estimada de USD 8.614 millones, según datos oficiales del MOP.

A mayor horizonte temporal, el Plan Nacional de Infraestructura Pública 2025-2055, lanzado en septiembre de 2025, contempla más de 22.000 proyectos y una inversión superior a 366 billones de pesos chilenos a 30 años para enfrentar desafíos demográficos y climáticos. Este plan de Estado establece la señal de largo plazo que requieren los inversionistas institucionales para comprometer capital en activos de infraestructura con períodos de maduración extendidos.

Chile combina la profundidad de su mercado de concesiones con una visión de Estado a tres décadas que genera previsibilidad regulatoria para la banca de desarrollo y los fondos privados.

Colombia: Bancóldex y FDN como pilares de estructuración

En Colombia, Bancóldex cerró 2025 con desembolsos de crédito por 4,86 billones de pesos colombianos, financiando a más de 97.000 empresas, lo que representó un crecimiento del 27% frente a 2024, según reportaron Ecos del Combeima y Valora Analitik en febrero de 2026. Si bien esta cifra abarca el universo empresarial completo, evidencia la capacidad de despliegue de capital de la banca de desarrollo colombiana en un entorno de tasas elevadas.

Rafael Herz, vicepresidente de Estructuración y Banca de Inversión de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN), ejerció como presidente encargado de la entidad a inicios de 2026, según La República. La FDN cumple una función diferenciada en el ecosistema colombiano: no compite con los bancos comerciales en la provisión de crédito directo, sino que estructura financieramente los proyectos de APP para hacerlos bancables ante inversionistas institucionales y fondos de infraestructura.

La FDN opera como el puente principal entre las necesidades del Estado colombiano y el capital privado, consolidando un modelo de estructuración que reduce la percepción de riesgo en proyectos de gran escala.

¿Cómo compite la banca de desarrollo con el capital privado en los Andes?

La pregunta central para los actores del mercado, incluidos los miembros de GRI Institute que participan activamente en foros de infraestructura andina, radica en si la banca de desarrollo pública desplaza o complementa al capital privado.

La evidencia reciente apunta a un modelo de complementariedad estructurada. COFIDE no financia proyectos directamente, sino que invierte en fondos de private equity gestionados por administradoras privadas como SURA Investments. La FDN en Colombia estructura las transacciones para que los bancos comerciales y los fondos de pensiones puedan participar con tramos de deuda senior. CAF provee líneas de crédito de largo plazo que permiten a las entidades nacionales ampliar sus plazos de financiamiento.

Este esquema de capas tiene implicaciones directas para los fondos de infraestructura privados que operan en la región. La presencia de un inversionista ancla público en la estructura de capital de un fondo reduce el riesgo percibido por los inversionistas institucionales y facilita cierres financieros más rápidos.

Para los gestores de fondos privados de infraestructura activos en los Andes, la relación con la banca de desarrollo ha dejado de ser opcional. Se ha convertido en una condición de competitividad para acceder al pipeline de concesiones y APP.

El mapa de instrumentos: de créditos directos a inversiones ancla

La evolución de los instrumentos financieros disponibles revela la sofisticación creciente de la banca de desarrollo andina.

En Perú, el programa de USD 100 millones de COFIDE, habilitado por el DL 1692, opera mediante compromisos de inversión en fondos, lo que multiplica el efecto sobre el capital total movilizado. Si los fondos receptores aplican apalancamiento estándar, cada dólar de COFIDE puede movilizar entre tres y cinco dólares adicionales de capital privado.

En Colombia, la FDN combina garantías parciales de crédito, líneas de crédito subordinado y asesoría en estructuración financiera. El crecimiento del 27% en los desembolsos de Bancóldex durante 2025 señala que el sistema de banca de desarrollo colombiano está operando a plena capacidad en un momento en que los bancos comerciales mantienen criterios de originación conservadores.

En Chile, el pipeline de USD 8.614 millones en concesiones del MOP para 2025-2026 se sustenta en un marco regulatorio maduro que reduce la necesidad de intervención directa de la banca de desarrollo en la estructura de capital. El rol del sector público chileno se concentra en la generación de condiciones de licitación y garantías de ingreso mínimo que hacen bancables los proyectos.

Perspectivas para 2026-2031

El ciclo de inversión en infraestructura andina que se abre en 2026 tiene tres características distintivas. Primero, el volumen comprometido es históricamente alto: solo entre los planes de Perú, las concesiones de Chile y el compromiso de CAF, el pipeline supera ampliamente los USD 20.000 millones. Segundo, la banca de desarrollo ha adoptado instrumentos financieros que complementan, en lugar de sustituir, al capital privado. Tercero, los perfiles de liderazgo institucional, como el de Jorge Velarde en COFIDE y Rafael Herz en la FDN, reflejan una generación de ejecutivos con experiencia directa en mercados de capitales y fondos de inversión.

GRI Institute continuará monitoreando la ejecución de estos programas y la interacción entre banca de desarrollo y capital privado en sus espacios de análisis dedicados a infraestructura latinoamericana. Los miembros con exposición al pipeline andino encontrarán en estos datos las bases para dimensionar las oportunidades de coinversión y estructuración que definirán el próximo quinquenio de infraestructura en la región.

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