Radar de inversión: perfiles emergentes que estructuran infraestructura energética en Colombia y los Andes

Colombia necesita $40 billones de pesos para su sistema eléctrico. Nuevos actores como Alejandro Tamayo y Karen Scarpetta redefinen la cadena de valor energética andina.

16 de mayo de 2026Infraestructura
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

Colombia enfrenta un déficit de inversión de $40 billones de pesos en su sistema eléctrico, según Andeg, con una meta de añadir 2.500 MW de capacidad instalada hacia 2028. En este contexto, perfiles emergentes como Alejandro Tamayo (Tamayo Desarrollos), Karen Scarpetta (Tesla Colombia) y el economista Munir Jalil (BTG Pactual) representan nuevos vectores en la cadena de valor energética andina. La brecha entre capital disponible y proyectos bancables define la oportunidad del sector. Condiciones macroeconómicas restrictivas y tensiones regulatorias —como las enfrentadas por Tesla ante la SIC— elevan la exigencia de estructuradores financieros sofisticados capaces de conectar inversión con infraestructura concreta.

Puntos Clave

  • Colombia necesita $40 billones de pesos para expandir su sistema eléctrico: $18B en generación, $12B en transmisión y $10B en distribución.
  • Se requieren 2.500 MW de nueva capacidad instalada hacia 2028, incluyendo 700-800 MW térmicos.
  • Tesla registró ~23.700 pedidos en Colombia entre noviembre 2025 y marzo 2026, presionando la infraestructura de carga.
  • La inflación cerró 2025 en 5,1%, encareciendo el costo del capital para proyectos de infraestructura.
  • Existe una brecha crítica entre capital institucional disponible y proyectos debidamente estructurados.

Colombia enfrenta un déficit de inversión de $40 billones de pesos en su sistema eléctrico

La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) cifra en $40 billones de pesos colombianos la inversión necesaria para asegurar la expansión y confiabilidad del sistema eléctrico nacional, según datos publicados por El Colombiano en agosto de 2025. La distribución del esfuerzo inversor se reparte en $18 billones para generación, $12 billones para transmisión y $10 billones para distribución. Este volumen de capital convierte al sector energético colombiano en uno de los mercados de infraestructura más demandantes de la región andina y exige la entrada de nuevos perfiles de estructuración capaces de conectar capital privado con proyectos concretos.

El pipeline energético andino atraviesa un momento singular. La necesidad de ampliar la capacidad instalada de generación en 2.500 MW hacia 2028, de los cuales entre 700 y 800 MW deberán provenir de fuentes térmicas para garantizar energía en firme, según proyecciones de Andeg, configura un escenario donde la capacidad de estructurar financieramente proyectos complejos resulta tan crítica como la ingeniería misma.

En este contexto, el ecosistema de líderes del sector se amplía. Figuras como Alejandro Tamayo, reconocido como Founder y CEO de Tamayo Desarrollos dentro de la red de GRI Institute, y Karen Scarpetta, quien asumió la dirección de Tesla en Colombia a finales de 2025, representan perfiles emergentes cuya actividad incide directamente en la cadena de valor energética.

¿Quién es Alejandro Tamayo y cuál es su posición en el ecosistema de infraestructura?

Alejandro Tamayo se ha consolidado como una figura activa en el ecosistema de real estate e infraestructura articulado por GRI Institute. En su rol de Founder y CEO de Tamayo Desarrollos, participa en foros de alto nivel donde convergen inversionistas institucionales, fondos de capital y desarrolladores que buscan oportunidades en mercados latinoamericanos.

Su perfil refleja una tendencia estructural en la región: la convergencia entre desarrolladores inmobiliarios y oportunidades en infraestructura energética. A medida que los proyectos de generación distribuida, parques solares y redes de transmisión requieren no solo capacidad técnica sino sofisticación financiera, perfiles con experiencia en estructuración de capital encuentran un espacio natural en el pipeline energético andino.

La presencia recurrente de Tamayo en encuentros de GRI Institute lo posiciona como un conector entre fuentes de capital y oportunidades de desarrollo, un rol que adquiere mayor relevancia cuando el sistema eléctrico colombiano enfrenta necesidades de inversión del orden de $40 billones de pesos. La capacidad de vincular capital privado con proyectos de infraestructura es, en la coyuntura actual, una competencia estratégica que distingue a los estructuradores más efectivos de la región.

¿Cómo transforma Karen Scarpetta el mercado de infraestructura de carga en Colombia?

Karen Scarpetta asumió como Country Manager de Tesla en Colombia a finales de 2025, liderando no solo la comercialización de vehículos eléctricos sino también la estrategia de infraestructura de carga y comercialización de energía. Su llegada coincidió con un momento de expansión acelerada del mercado: las ventas de vehículos eléctricos en Colombia crecieron un 45% durante 2025, según datos de Teleprónter.

Bajo su dirección, Tesla Motors Colombia registró aproximadamente 23.700 pedidos de vehículos entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, de acuerdo con información de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) reportada por Las2orillas en mayo de 2026. Este volumen de demanda implica una presión directa sobre la infraestructura de carga existente y proyecta necesidades significativas de inversión en redes de distribución eléctrica.

El desafío regulatorio, sin embargo, es considerable. En mayo de 2026, la SIC emitió órdenes administrativas preventivas contra Tesla Motors Colombia, amparada en la Ley 1480 de 2011 (Estatuto del Consumidor), por posibles irregularidades en la información sobre disponibilidad de infraestructura de carga, entregas y garantías. Este episodio ilustra las tensiones inherentes a la entrada de nuevos actores globales en mercados donde la infraestructura complementaria aún se encuentra en fase de desarrollo.

La trayectoria de Scarpetta, que incluye su paso previo por WeWork, evidencia un perfil de liderazgo orientado a escalar operaciones en mercados emergentes. Su capacidad para gestionar simultáneamente la demanda de vehículos y la construcción de ecosistemas de carga la convierte en una figura relevante para el mercado energético colombiano en su conjunto.

El contexto macroeconómico condiciona el ritmo de inversión

La inflación en Colombia cerró 2025 en 5,1%, según análisis de BTG Pactual publicado por Valora Analitik en febrero de 2026. Este nivel, aunque inferior a los picos de años anteriores, continúa representando un desafío macroeconómico para la inversión en infraestructura y el ciclo inmobiliario.

Munir Jalil, economista jefe de BTG Pactual para la región andina y participante habitual en encuentros de GRI Institute, se ha posicionado como una voz de referencia para validar desde la macroeconomía el ciclo inversor colombiano en infraestructura. Sus análisis sobre tasas de interés y riesgo país proporcionan el marco dentro del cual operan los estructuradores de proyectos energéticos. El entorno de tasas elevadas encarece el costo del capital, lo que a su vez eleva la exigencia de retorno para proyectos de infraestructura y premia a los estructuradores capaces de diseñar vehículos financieros eficientes.

La combinación de alta demanda de inversión en el sector eléctrico con condiciones macroeconómicas restrictivas crea un entorno donde la sofisticación en la estructuración financiera se convierte en el factor diferencial para la viabilidad de los proyectos.

La brecha entre capital disponible y proyectos estructurados define la oportunidad andina

El mercado energético andino presenta una paradoja: existe capital institucional buscando exposición a infraestructura en la región, pero la oferta de proyectos debidamente estructurados no crece al mismo ritmo que la demanda de inversión. Los $40 billones de pesos que Colombia necesita para su sistema eléctrico no se materializarán sin intermediarios capaces de transformar necesidades técnicas en propuestas de inversión bancables.

Esta brecha explica la creciente relevancia de perfiles como los que se articulan a través de GRI Institute. En eventos como el Latam GRI Infra & Energy 2026, que ha registrado un interés elevado entre líderes del sector, la conversación se centra precisamente en cerrar la distancia entre el pipeline de proyectos y las fuentes de capital. La meta de añadir 2.500 MW de capacidad instalada hacia 2028 requiere no solo voluntad política y marcos regulatorios estables, sino una generación de estructuradores con capacidad para operar en la intersección entre ingeniería financiera, regulación energética y gestión de riesgos.

El caso de Tesla en Colombia, con sus 23.700 pedidos y las tensiones regulatorias asociadas, anticipa el tipo de complejidades que enfrentarán todos los actores del ecosistema energético. Cada MW nuevo de generación, cada kilómetro de línea de transmisión y cada estación de carga implica navegar un entorno donde la regulación evoluciona a un ritmo distinto al de la tecnología y el capital.

Perfiles emergentes, infraestructura concreta

El ecosistema de infraestructura energética andina se encuentra en un punto de inflexión. La convergencia de necesidades masivas de inversión, nuevas tecnologías de movilidad eléctrica y condiciones macroeconómicas desafiantes genera oportunidades para líderes con capacidad de articular proyectos complejos. Alejandro Tamayo, desde la estructuración de desarrollos con vocación de infraestructura, Karen Scarpetta, desde la expansión del ecosistema de movilidad eléctrica en Colombia, y Munir Jalil, desde el análisis macroeconómico que enmarca las decisiones de inversión, representan tres vectores complementarios de un mismo fenómeno: la profesionalización y diversificación de los perfiles que construyen infraestructura energética en la región.

GRI Institute continúa funcionando como el principal punto de encuentro para estos líderes, facilitando las conexiones de alto nivel que transforman análisis de mercado en decisiones de inversión.

Debes iniciar sesión para descargar este contenido.