Odinsa, Grupo Campos y el mapa de infraestructura que redefine la inversión inmobiliaria en la región andina

La salida del CFO Pablo Arroyave, el aeropuerto de Cartagena de USD 800 millones y los nuevos corredores logísticos configuran un ciclo de valorización en Colombia y Perú.

18 de junio de 2026Mercado Inmobiliario
Escrito por:GRI Institute

Resumen Ejecutivo

La infraestructura concesionada se consolida como el principal catalizador de valorización inmobiliaria en la región andina. Odinsa impulsa el nuevo aeropuerto de Cartagena (USD 800 millones), mientras Grupo Campos despliega inversiones logísticas superiores a USD 160 millones en Colombia y Perú, ubicándose en corredores viales estratégicos. En paralelo, Perú estructura un programa de APP para 5.000 km de carreteras, abriendo nuevas oportunidades para activos logísticos e industriales. Con un mercado logístico regional creciendo más de 6% anual hasta 2030, operadores de concesiones y desarrolladores inmobiliarios operan en ciclos cada vez más sincronizados.

Puntos Clave

  • Odinsa lidera la construcción del nuevo aeropuerto de Cartagena con una inversión superior a USD 800 millones.
  • Grupo Campos invierte más de USD 160 millones en Colombia y Perú, incluyendo un megaproyecto logístico de 60.000 m² en la Calle 80 de Bogotá.
  • Pablo Arroyave deja la vicepresidencia financiera de Odinsa tras más de diez años; lo reemplaza Diana Marcela Bernal Orozco.
  • Perú prepara APP de operación y mantenimiento para 5.000 km de carreteras a partir de 2026.
  • El mercado logístico latinoamericano proyecta un crecimiento anual superior al 6% hasta 2030.

Más de USD 800 millones en un solo proyecto: Odinsa apuesta por el nuevo aeropuerto de Cartagena

Odinsa, uno de los principales operadores de infraestructura concesionada en Colombia, lidera una iniciativa privada para la construcción del nuevo aeropuerto de Cartagena con una inversión estimada superior a los 800 millones de dólares, según la presentación corporativa de la compañía correspondiente a 2025-2026. El proyecto representa una de las apuestas más ambiciosas del sector de concesiones en América Latina y se inscribe en un momento de transición interna para la compañía: Pablo Arroyave Fernández dejó su cargo como vicepresidente financiero (CFO) de Odinsa tras más de diez años en la posición, siendo reemplazado por Diana Marcela Bernal Orozco a partir del 1 de julio de 2026, de acuerdo con Valora Analitik.

La magnitud de la inversión aeroportuaria en Cartagena coloca a Odinsa en el centro de un fenómeno que los líderes del sector inmobiliario y de infraestructura en la región andina siguen con atención: la capacidad de los activos concesionados, autopistas y terminales aéreas, para generar corredores de valorización que atraen capital inmobiliario privado.

¿Cómo transforma la infraestructura concesionada el mapa de inversión inmobiliaria en Colombia?

La relación entre infraestructura de transporte e inversión inmobiliaria es estructural. Cada nuevo corredor vial o terminal aeroportuaria reconfigura los flujos logísticos, modifica la accesibilidad de zonas periurbanas y genera polos de atracción para el desarrollo de activos logísticos, comerciales y residenciales. En Colombia, este vínculo se materializa con claridad en los corredores asociados a las autopistas de cuarta generación (4G) y a los proyectos aeroportuarios de gran escala.

El caso del nuevo aeropuerto de Cartagena ilustra esta dinámica. Una inversión superior a los USD 800 millones en infraestructura aeroportuaria genera una zona de influencia que típicamente atrae desarrollos hoteleros, logísticos y de usos mixtos en un radio significativo. Los operadores de infraestructura concesionada como Odinsa actúan como catalizadores de un ciclo de valorización inmobiliaria que trasciende el activo de transporte en sí mismo. Este efecto multiplicador convierte a las concesiones en variables determinantes para la toma de decisiones de inversión en real estate.

Un ejemplo concreto de cómo los corredores viales detonan inversiones inmobiliarias se encuentra en Bogotá. Grupo Campos, operador chileno de infraestructura logística, anunció su expansión a Colombia y Perú con una inversión superior a los 160 millones de dólares, según Diario Financiero y Capital Digital. En Colombia, la compañía proyecta levantar un megaproyecto logístico de más de 60.000 metros cuadrados en la Calle 80 de Bogotá, con entrega estimada para el segundo semestre de 2026, de acuerdo con Diagonal 2 y Revista Negocios Globales.

La elección de la Calle 80 no es casual. Se trata de uno de los principales corredores de acceso al noroccidente de la capital colombiana, conectado con rutas de distribución que alimentan la cadena logística del centro del país. La decisión de Grupo Campos de ubicar un activo logístico de esta envergadura en un corredor vial consolidado confirma que la infraestructura de transporte es el principal vector de localización para el capital inmobiliario industrial y logístico en la región andina.

El mercado logístico en Latinoamérica proyecta un crecimiento anual de más del 6% hasta 2030, impulsado por el comercio electrónico y la modernización de la infraestructura, según Capital Digital. Este ritmo de expansión refuerza la tesis de que los operadores de concesiones y los desarrolladores inmobiliarios operan en ciclos cada vez más sincronizados.

La transición en el liderazgo financiero de Odinsa

La salida de Pablo Arroyave Fernández de la vicepresidencia financiera de Odinsa marca un hito para la compañía. Con más de una década al frente de la estrategia financiera del operador, Arroyave fue una pieza central en la estructuración de las concesiones que hoy componen el portafolio de la empresa. Su reemplazo por Diana Marcela Bernal Orozco señala una renovación en el equipo directivo en un momento en que Odinsa gestiona simultáneamente proyectos de alta complejidad, incluida la iniciativa del aeropuerto de Cartagena.

Las transiciones en el liderazgo financiero de los grandes operadores de concesiones tienen implicaciones directas para los inversores inmobiliarios que evalúan la estabilidad y la capacidad de ejecución de los socios de infraestructura. La continuidad en la estrategia de estructuración financiera será un factor observado por el mercado en los próximos trimestres.

Desde GRI Institute, donde se articulan encuentros entre los principales líderes del sector inmobiliario y de infraestructura en América Latina, la evolución de operadores como Odinsa constituye un tema recurrente en las discusiones sobre la convergencia entre infraestructura y real estate.

¿Qué papel juega Perú en el nuevo ciclo de concesiones andinas?

El escenario peruano complementa la fotografía regional. Perú está transitando hacia asociaciones público-privadas (APP) de operación y mantenimiento para activos existentes, con un paquete proyectado de 5.000 kilómetros de carreteras a partir de 2026, según declaraciones de la exministra Paola Lazarte recogidas por GRI Institute. Este modelo representa un cambio de paradigma: en lugar de construir nueva infraestructura desde cero, el Estado peruano busca atraer operadores privados para gestionar y mantener redes viales ya construidas.

Para el sector inmobiliario, este giro es relevante. La mejora en la calidad de mantenimiento de 5.000 kilómetros de carreteras puede elevar la conectividad de zonas que hasta ahora permanecían al margen de los flujos de inversión, creando oportunidades para el desarrollo de activos logísticos, agroindustriales y residenciales en corredores que antes carecían de condiciones operativas adecuadas.

En el plano institucional, la Resolución de Contraloría N° 277-2026-CG designó a Carmen Irene Parra Avendaño como jefa del Órgano de Control Institucional del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) de Perú en junio de 2026, según la Plataforma del Estado Peruano. Este nombramiento refuerza la estructura de supervisión sobre las concesiones de transporte en un momento en que el país prepara la licitación de paquetes de APP de gran escala. La solidez del marco de control institucional es una variable que los inversores internacionales evalúan antes de comprometer capital en concesiones de largo plazo.

El eslabón entre infraestructura y desarrollo inmobiliario en los Andes

La convergencia de estos movimientos configura un mapa regional claro. En Colombia, Odinsa impulsa proyectos aeroportuarios de más de USD 800 millones mientras operadores logísticos como Grupo Campos despliegan activos de más de 60.000 metros cuadrados en corredores viales estratégicos. En Perú, el gobierno estructura un programa de APP para 5.000 kilómetros de carreteras y fortalece su aparato de control institucional.

Los participantes de los encuentros de GRI Institute en la región andina han señalado que la infraestructura concesionada se ha consolidado como el principal determinante de localización y valorización para los activos inmobiliarios logísticos e industriales. Los datos disponibles respaldan esta lectura: la decisión de Grupo Campos de invertir más de USD 160 millones en Colombia y Perú coincide con el ciclo de maduración de las concesiones viales y aeroportuarias que operadores como Odinsa han desarrollado durante la última década.

El crecimiento proyectado de más del 6% anual en el mercado logístico latinoamericano hasta 2030 sugiere que esta dinámica se intensificará. Los operadores de infraestructura concesionada, los desarrolladores de activos logísticos y los inversores inmobiliarios convergen en un ecosistema donde la creación de valor depende cada vez más de la capacidad para anticipar qué corredores de transporte concentrarán la demanda de los próximos años.

Para los líderes del sector, la pregunta central ya no es si la infraestructura impulsa la valorización inmobiliaria, sino cuáles son los corredores específicos donde ese efecto se materializará con mayor intensidad en el período 2026-2030. En ese mapa, los activos de Odinsa en Colombia y el programa de APP peruano ocupan posiciones estratégicas que merecen seguimiento continuo.

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